El juez de Faltas de la Municipalidad de Río Gallegos, Norberto Fernández se reunió este miércoles con el intendente Héctor Roquel, donde le informó su decisión de renunciar al cargo que se encontraba subrogando desde el 2006. La clausura del ICEP que fue suspendida fue “la gota” por la cual dimitió.
Fernández resolvió demitir luego de solicitar la regularización del Juzgado. Además aseguró que “la gota” que aceleró su decisión fue cuando el secretario de Gobierno, Ernesto Cruz, levantó la clausura del Instituto Cristiano de Educación Patagónico (ICEP). El establecimiento educativo había sido clausurado por evidencias de roedores en la institución. “Los del ICEP fue un hecho grave, y fue la gota que aceleró mi salida”, afirmó al aclarar que era su opinión personal. No obstante aclaró que fue la primera vez que no se respeta su fallo, y consideró que “fue un hecho aislado” ya que no se reiteraron con otros hechos en el cual se mantuvo su sentencia.
“No hubo términos como irrevocables en mi renuncia que el presente esta mañana al intendente”, dijo Fernández a la prensa. Además el juez indicó que permanecerá en el cargo hasta el 31 de agosto, para “garantizar una transición ordenada con su sucesor” y así no causar inconvenientes con los contribuyentes.
El Ejecutivo municipal había enviado en abril el nombramiento de Fernández al Concejo Deliberante.
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