Por diferencias con el secretario general provincial, el referente de UTHGRA en El Calafate dejó el cargo que ocupaba hace dos décadas. Cosme Saldivia dijo que Onofre Barría no respetaba su función y lo acusó de manejar el gremio a su antojo.
En declaraciones formuladas por FM Dimensión en el programa Radio Activa, el gremialista atribuyó su dimisión a la insalvable relación que tiene con Onofre Barría, el secretario general del gremio, con sede central en Río Gallegos.
Al anunciar la novedad, Saldivia expresó que el secretario general desconoce y no respeta su función al frente de la delegación de El Calafate.
“Ya hace un tiempo largo viene desconociendo mis funciones. No se comunica conmigo, no me manda la documentación correspondiente a la Delegación y se la entrega a una empleada administrativa. Es un desprecio hacia mi persona. No se puede continuar de esta forma por el accionar del secretario general en Río Gallegos”, acusó Saldivia.
El ahora ex delegado dijo que las diferencias surgieron hace aproximadamente un año, cuando Barría despidió a dos empleadas de la Delegación (entre ellas la esposa de Saldivia), de forma inconsulta y si explicación, y de la misma forma empleó a otras dos personas.
En el último tiempo procedió de la misma forma con una tercera empleada, a quien reemplazó por otra, que se transformó en la interlocutora de la delegación calafateña con Barría, ya que el diálogo con Saldivia está totalmente cortado.
El ex delegado dijo no tener nada contra las nuevas empleadas y atribuyó toda la responsabilidad de la tensa situación al secretario general en Río Gallegos.
“Ya desde octubre no envía la documentación y correspondencia a mi nombre”, se quejó el renunciante delegado en declaraciones publicadas en el portal Ahora Calafate.
“Hoy este señor (por Barría) es nada más que el secretario general, y maneja la chequera del gremio. Pero se cree el dueño. Y eso no puede ser”, disparó el dirigente.
Saldivia dijo que la queja por el accionar del secretario general fue también elevada a la central del gremio, en Buenos Aires. Pero tampoco tuvo respuesta, por lo que considera que no hay interés por resolver la situación.
“A mí me da a pensar que ya esto no se trata de un gremio, sino de una empresa donde hay un solo señor, que manda, que es gerente o dueño”, agregó Saldivia en el programa Radio Activa.
De esta forma deja el cargo que ocupó desde hace dos décadas en El Calafate, una localidad que posee cerca de 800 empleados afiliados. Al hacer un breve resumen de su labor, Saldivia dijo que “el trabajo que tuve siempre fue abocarme a las necesidades de todos los trabajadores. Hoy tenemos una delegación ordenada y una estructura donde funcionar”, dijo refiriéndose a la sede gremial, según las declaraciones que publicó el portal calafatense.
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