El hecho ocurrió la semana pasada luego que un matrimonio presentara su renuncia a los cargos que poseían en la cooperadora escolar, denunciando manejos desprolijos en el seno de la comisión.
Todo ocurrió durante los últimos días de la semana pasada, en la escuela 16. Los hechos, incluyeron amenazas y hostigamiento telefónico a dos padres de un alumno de primer grado de la escuela y la agresión física y verbal al día siguiente, en medio del hall de ingreso al establecimiento educativo, plagado de alumnos y docentes.
La historia refleja la participación de un matrimonio en la Cooperadora de padres de la escuela 16. Se trataba del primer acercamiento a ese tipo de organización pese a ser padres de cinco hijos. La primera impresión, fue la de una votación que estuvo muy manipulada, una rifa y un par de eventos en los que observaron una serie de irregularidades. La reacción inmediata, la de alejarse rápidamente de la comisión.
Sin embargo al hacerlo, según narraron los damnificados, recibieron agravios de parte de algunos personajes ligados a la cooperadora. Aunque como esta parte de la historia ocurrió sobre el fin del ciclo lectivo 2012, la situación no pasó a mayores. Pero el conflicto volvió a encenderse al comenzar el calendario, en el pasado mes de febrero. El matrimonio involucrado decidió presentar un escrito, de forma individual, en el que cada uno expresaba los motivos por los que habían decidido renunciar. Además, en el marco de una reunión con autoridades de la escuela, pidieron que sean leídos los dos documentos dirigidos a la directora y a la supervisora.
Ese mismo día, por la tarde, empezaron a recibir amenazas telefónicas. El responsable era el esposo de una integrante de la cooperadora y las llamadas dirigidas al teléfono de la mujer. Cuando el marido respondió uno de los llamados, se reiteraron las amenazas de muerte.
Al día siguiente –el último viernes-, en el ingreso de los alumnos al establecimiento, se produjeron las agresiones. El responsable bajó la escalera corriendo, gritó el nombre del denunciante y comenzó a golpearlo. En el lugar, había muchos chicos y muchos padres, además del personal docente y de maestranza, que lograron separar a los padres.
Sin embargo el agresor continuó amenazando a los padres y ante la presencia de la directora continuó agraviando e insultándola. Luego del hecho tanto los padres amenazados como la directora fueron a la Comisaría Segunda a realizar la denuncia correspondiente.
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