Elintransigente.com señaló en su edición de ayer que el titular de la Unión Cívica Radical, Carlos Posadas, renunció a seguir en la presidencia, pero aclaró que seguirá militando en el tradicional y centenario partido. El texto de la renuncia de Posadas se transcribe a continuación:
Asumo mi responsabilidad en este devenir de incoherencias e inexactitudes, pero lo hice desde mi absoluta buena fe, para generar el crecimiento de un Partido intrínsecamente débil, devorado por el canibalismo de luchas intestinas que el Radicalismo salteño arrastra desde hace 25 años...
Creí honradamente que la reconciliación era posible pero me equivoqué, lamentablemente para mi y para mi Partido...
Esta lógica perversa del desencuentro ha sido alimentada por las más increíbles de las prácticas deleznables de la política llegándose al extremo que la minoría le imponga a la mayoría sus postulados utilizando el patoterismo y el autoritarismo de la mano de los medios de comunicación que tradicionalmente fueron la tribuna "independiente" de sus propios intereses corporativos, al servicio de sus negocios y en desmedro de los salteños.
Se quiso presentar que el proyecto era el proyecto de mi apellido y de mis hijos, al cual habia que derrotar no para "defender" al centenario Partido que es la UCR sino para deteriorar una gestión de gobierno que en el caso de mis hijos es impecable e inobjetable...
Así, hoy nos excluyen del Radicalismo, en la ejecución de todas las variantes posibles de la mezquindad y la envidia tan en boga hoy, lamentablemente, y fuimos en esa lucha intestina, "pobres gladiadores de un nuevo circo romano" porque al voltear nuestras miradas a las graderías veíamos que se le bajaba el pulgar a la construcción, el diálogo y el consenso como una maneras indispensable que me autoimpuse para revalorizar la actividad política, hoy tan devaluada.
Este HONOR, que ha desaparecido por los sucesos relatados y ampliamente conocidos, me exime de seguir siendo el Presidente del Partido, y lo hago convencido que es el mejor servicio que le puedo hacer en las actuales circunstancias, un servicio más de los innumerables que le he prestado al Radicalismo desde que tengo uso de razón, hace más de 50 años, con la MILITANCIA por encima de los nombramientos, exhibiendo orgullosamente cárcel, persecución, mis bienes personales y hasta en riesgo la vida en accidentes automovilísticos, de nada me arrepiento, siempre MILITANDO.
Renuncio a los honores, no a la lucha, la MILITANCIA siempre fue mi guia, no me voy a la casa, porque un día siendo muy niño y con el ejemplo militante de mi padre y mis dos abuelos, abracé el compromiso de hacer política entendida, seguramente y de eso no tengan dudas, al decir de los griegos, como la más noble de las actividades, y en nuestro lenguaje radical, la causa de los desposeídos, la ética de la solidaridad.
Y como colofón, y pese a la adversidad, seguiré "cultivando una rosa blanca para el cruel que me arranca el corazón donde vivo"
Con un abrazo Carlos Miguel Posadas
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