Se desempeñaba como prosecretario en el Legislativo capitalino. Fue denunciado por un supuesto caso de violencia de género.
Más adelante, sostuvo: “Después de haber examinado mi obrar durante todo mi vida y gozar de tranquilidad de conciencia, he llegado a la certeza de que es mi deber presentar esta renuncia, pues no puedo desempeñarme en un cargo público estando cuestionado, no en razón del cargo que ostento, pero no quiero que sobre mi persona y mi obrar se dude un instante. Soy muy consciente de que la Prosecretaría de este Honorable Cuerpo debe ser llevada a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también con personas que no tengan una mácula de cuestionamiento”.
Asimismo, el dimitente indicó que “entre los derechos fundamentales de los hombres se encuentra la presunción de inocencia; ya que toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se prueba su culpabilidad. Aún con esta garantía constitucional a mi favor, quiero como militante de la democracia el respeto irrestricto a las leyes y a ese Honorable Concejo que Ud. preside, someterme a la Justicia sin ningún privilegio como funcionario público”.l

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