Renovado reclamo de justicia

Más de 7 mil personas participaron ayer en el centro de la ciudad de la marcha en repudio al golpe de Estado ocurrido hace treinta y cinco años. La movilización se desarrolló sin incidentes.
La manifestación fue pacífica y no hubo incidentes, a pesar del fuerte operativo policial montado en las calles lindantes a la Avenida Argentina.

Neuquén > Inés Ragni y Lolín Rigoni, Madres de Plaza de Mayo Filial Neuquén y Alto Valle, se colocaron una vez más al frente de la marcha a 35 años del último golpe militar y le pidieron a los más de 7 mil manifestantes que "este día no sea sólo memoria sino que continúen en la lucha por la verdad y justicia".

Una manifestación repleta de jóvenes y familias completas marcharon por el centro de la ciudad motivados por el reclamo de justicia para los 30 mil desaparecidos.

Las distintas organizaciones que protagonizaron la movilización comenzaron a llegar al Monumento a San Martín desde las 18, para encolumnarse detrás de la bandera de las Madres de Plaza de Mayo. La manifestación fue pacífica y no hubo incidentes, a pesar del fuerte operativo policial montado en las calles lindantes a la Avenida Argentina.

Las banderas eran muchas, la Asamblea Por los Derechos Humanos (APDH), Zainuco, Obreros de Zanon, PTS, Pan y Rosas, PCR, HIJOS Alto Valle, centros de estudiantes de escuelas secundarias y otras tantas más flamearon en la larga columna.

Los cánticos iban cambiando de agrupación en agrupación pero todos coincidían en pedir "cárcel común para los genocidas".

El operativo policial estaba organizado desde la calle Independencia y hasta Talero, y en las paralelas a la Avenida Argentina. En cada esquina había más de cinco policías pero que no se acercaron hasta el camino de la columna.

La marcha avanzó hasta la calle Sargento Cabral, en la esquina del Comando de la Sexta Brigada del Ejército desvió su paso y volvió hasta el Monumento a San Martín.

Los obreros de Zanon y otras agrupaciones llevaron adelante un operativo de resguardo para los manifestantes y fueron quienes desviaron la marcha para que la multitud no pase frente al Comando.

El monumento estaba repleto de fotos de los desaparecidos y un gran pañuelo de las Madres pedía más juicio y castigo.

Reclamos

El acto fue abierto por la Multisectorial de Neuquén, que pidió que no se criminalice la protesta social, "basta de hambre y entrega", y reclamó justicia por los desaparecidos.

La APDH reafirmó el compromiso y renovó su reclamo de cárcel común a los genocidas.

Los jóvenes representantes de Zainuco pidieron que no continúe la impunidad con Julio López desaparecido y mencionaron que "represión" son las vallas que se pusieron en la marcha".

La Corriente de Militantes de los Derechos Humanos también se refirió al operativo policial y lo consideró "represivo y no preventivo". Los representantes de HIJOS Alto Valle aseguraron que ocuparán las calles señalando a los que traicionaron a sus padres y el Ce.Pro.DH. recordó a su integrante Leopoldo Denoday, fallecido recientemente en un accidente.

"Aquí están los dueños de las calles de Neuquén. A pesar de todo el miedo que nos estaban metiendo, y la mayoría son jóvenes que tiene que seguir en las calles sin violencia", dijo Inés Ragni, a lo que rápidamente la multitud gritó: "Madres de la Plaza el pueblo las abraza".

A su turno, la otra integrante de Madres de Plaza de Mayo, Lolín Rigoni recordó que "el golpe militar usurpó, secuestró, violó, mató y desapareció a miles de personas. Destruyeron los organismos, al Congreso, ampliaron la deuda externa, robaron libros. A eso no puede haber ni perdón ni olvido ni reconciliación".

Opinión

La memoria se sostiene

Por PABLO MONTANARO

Cada 24 de marzo la escena se repite, los rostros de las pancartas con la palabra “desaparecido” todavía produce una mezcla de emoción y congoja. Las consignas que se enarbolan, como la de “Exigimos justicia” que con fortaleza y dignidad expresan las Madres de Plaza de Mayo, Lolín Rigoni e Inés Ragni, junto a otros integrantes de organizaciones sociales y de derechos humanos, es el sinónimo de esta valoración por la lucha y el reclamo que después de 35 años lejos está de acallarse sino que se ha acrecentado en cada rincón del país, más allá de haber soportado y soportar los reveses políticos y judiciales.

La escenografía de cada 24 de marzo también demuestra el camino de la verdad y la memoria que han conseguido y marcado las Madres a esa gran cantidad de jóvenes que en esta jornada como en tantas otras las acompañan, las abrazan y las escuchan porque saben que hablan desde el dolor propio y ajeno.

Porque resulta necesario destacar que la movilización de cada 24 de marzo es una cosecha producto de una larga y trabajosa siembra. Y es evidente que no sólo es patrimonio de los militantes, de las víctimas y sus familiares.

Mucho es lo que se ha construido, muchos son los desafíos que hay por delante, mucho es todavía lo que tenemos que saber y para eso la necesidad del comienzo de la segunda etapa de los juicios a los represores que actuaron en la región y a los cíviles cómplices.

Ayer fue el momento de rememorar las consignas que a lo largo de estos años fueron variando. De la “aparición con vida” al “castigo a los culpables” y los repudios a la obediencia debida, el punto final, los indultos. Ahora las críticas por las demoras de los juicios.

La movilización de ayer afirmó aquello de que la memoria se sostiene.

Sapag destacó

la conducta cívica

Neuquén > “La ruptura del estado de derecho que tanto mal hizo a la sociedad argentina debe ser recordada y condenada”, afirmó ayer el gobernador Jorge Sapag, quien resaltó la conducta cívica de quienes anoche participaron de la marcha en repudio al golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976 por las calles de la capital neuquina.

En un breve comunicado, el mandatario provincial destacó la movilización que se realizó en esta ciudad “en un marco de absoluto respeto”.

Además señaló que “la mejor forma de recordar esta fecha, dedicada en todo el país a la memoria y la reflexión, es con conducta cívica y en paz”.

"Es necesario saber toda la verdad"

El obispo de Neuquén, Virginio Bresanelli, destacó la labor realizada por Jaime De Nevares durante la dictadura.

Neuquén > "A 35 años del golpe se van renovando los reclamos o más que renovar se van acentuando. Ayer, la lucha era por la aparición con vida de los desaparecidos, la lucha de hoy es que no desaparezca nadie más. Y que no desaparezca en el sentido de que no haya nadie excluido de la salud, de la educación, de la vivienda, del trabajo, y de todo aquello que hace a la vida. Ayer luchábamos para que no nos mataran hoy luchamos para que la democracia nos ayude a vivir", reflexionó el sacerdote Rubén Capitanio, quien encabezó junto con las Madres de Plaza de Mayo filial Neuquén y Alto Valle y representates de organismos de derechos humanos, la marcha en repudio al golpe de 1976

Por otra parte recalcó que la iglesia como institución "no ha terminado de pedir perdón". "En 2000 se pidió como institución pero no fuimos claros. Y por otra parte, todavía no hemos aportado en la búsqueda de la verdad, por ejemplo que todos los capellanes militares digan si saben algo o qué es lo que saben de esos años de horror".

Por último, subrayó que "es necesaria toda la verdad para que haya toda la justicia, y de esa manera sí va a haber paz".

A su lado, el obispo de Neuquén, monseñor Virginio Bresanelli, dijo que "es importante hacer memoria porque el hacer memoria ayuda a evitar errores y a proyectar un futuro más humano y más reconciliado también. Ese es el significado que tiene la memoria".

Por otro lado, destacó la labor realizada por Jaime De Nevares durante los años de la dictadura y en democracia porque "siempre luchó por los derechos humanos y esa es la bandera que no tenemos que dejar caer".

"Seguimos reafirmando el camino de nuestros padres"

Así se expresó Gervasio Díaz, de la agrupación HIJOS Alto Valle, quien reclamó por el inicio de la segunda etapa de los juicios a los represores de la región.

Neuquén > "A 35 años del golpe militar, con esta presencia en esta marcha estamos reafirmando el camino que marcaron nuestros padres, quienes dieron su vida por un proyecto social y revolucionario", afirmó Gervasio Díaz, de la Agrupación HIJOS Alto Valle.

Díaz destacó que la movilización se desarrolló sin incidentes y con absoluta normalidad, "más allá del despliegue de efectivos policiales y del vallado colocado en cercanías al Comando de la Sexta Brigada del Ejército".

También el referente de HIJOS sostuvo que es "triste y lamentable lo que sucede con los juicios en la región, ya que se han postergado, y tenemos 79 acusados de crímenes de lesa humanidad".

Recordó que de los ocho represores sentenciados hace tres años con prisión efectiva, "siete tienen prisión domiciliaria. Por eso sostenemos que no hay justicia y que por eso tenemos que seguir reclamando en las calles para alcanzar la verdadera justicia".

"Los jóvenes nos estamos poniendo las pilas para conocer nuestra historia"

Neuquén > "Vengo para recordar a los desaparecidos", afirmó al pie del monumento al General San Martín Silvia, de 13 años, estudiante del CPEM 47.

Confesó que era la primera vez que asistía a una marcha en repudio del golpe militar de 1976. "Está bueno apoyar lo que hacen las Madres de Plaza de Mayo de Neuquén. Con algunos compañeros de la escuela hicimos carteles alusivos a la fecha para que los demás chicos sepan lo que sucedió en esos años", explicó.

Silvia señaló que los adolescentes en la actualidad "se están poniendo las pilas para conocer lo que pasó en nuestra historia y las que están pasando".

A su lado Agustín, de 16 años, que concurre al mismo colegio precisó que desde bebé viene a las marchas, "antes con mis viejos y ahora con mis compañeros de la escuela".

El joven, que emocionadó saludó a las Madres de Plaza de Mayo mientras conversaba con el cronista, aseguró que "está bueno que participen los jóvenes de estos actos porque eso da cuenta que sigue habiendo memoria sobre lo que nos sucedió". Y afirmó que a los jóvenes "les interesa la política".

"Vengo todos los años a la marcha para repudiar el golpe del 24 de marzo de 1976 y en reclamo de justicia", comentó Ludmila, de 17 años.

Lamentó que muchos de sus amigos "no vinieron esta vez porque tenían miedo por la cantidad de policías que iba a haber". Sin embargo, comentó que muchos de ellos están interesados en concurrir a este tipo de movilizaciones y en participar políticamente.

"Creo que todos tendríamos que participar de esta movilización porque lo que sucedió en los años de la dictadura es algo que no se puede olvidar. Y aunque nosotros no lo hayamos vivido es algo que marca nuestra historia, y seguramente nosotros hubiésemos sido uno más de esos jóvenes que lucharon por un ideal y por un pensamiento", dijo Maira, de 17 años mientras marchaba con un grupo de amigas.

La joven, que piensa seguir la carrera docente, sostuvo que es importante que "en las escuelas se traten con amplitud este tema de los desaparecidos y de lo que hicieron los militares con el país. Los chicos tienen la necesidad de aprender la historia y, sobre todo, lo que no se tiene que volver a repetir".

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