“Mery se pregunta porqué le tuvo que pasar si entregó todo”, dijo la hermana
Y contiene, además, el reclamo de cientos de vecinos que ayer volvieron a movilizarse en las calles de esa ciudad para pedir que el caso no quede impune y que se tomen medidas contra la inseguridad.
Tal y como lo habían hecho una semana atrás, ayer, desde las 19, familiares, amigos y vecinos de Mery Vidal marcharon desde Montevideo y 21 para exigir justicia.
Muchos de ellos llevaban en sus manos la foto de Sofía -la beba que murió tras nacer por cesárea- en su ataúd. Esa dolorosa postal exhibió el drama en su costado más terrible, para vencer el olvido “y que el caso no quede impune”, dijeron.
“PORQUE LE TUVO QUE PASAR”
“Mery se pregunta por qué le tuvo que pasar a ella, si ella entregó (en el asalto) lo que tenía que entregar, por qué mataron a su hija”, aseguró, en diálogo con la prensa, Marina, la hermana de la embarazada baleada.
La mujer contó además que en las últimas horas la visitó en el hospital Larraín, donde permanece internada. Al respecto señaló que “gracias a Dios mi hermana está bien, fui a verla y estaba desayunando, ya puede caminar”.
Sin embargo, trascendió por fuentes médicas de ese centro de salud que Mery permanece con una complicación pulmonar, aunque evoluciona favorablemente.
Como se recordará, hay dos jóvenes detenidos acusados de tener una presunta participación en el salvaje ataque.
Uno de ellos es Nahuel Víctor Jesús Caliva (21), quien está imputado por “homicidio criminis causa” y, “tentativa de homicidio criminis causa”. Caliva estaba preso a la Alcaidía Roberto Pettinato de Olmos (ruta 36 y 49), donde, pocos minutos antes de la medianoche del último sábado, quiso quitarse la vida.
Según el reporte oficial, ese día, cerca de las 23.30, el joven tomó una sábana, le anudó a su cuello y, en medio de una profunda crisis nerviosa, intentó ahorcarse.
Sin embargo, la ayuda llegó en cuestión de instantes y Caliva pudo ser desatado y, llevado aún con vida, hasta el hospital San Roque de Gonnet para las atenciones de rigor.
Voceros de tribunales indicaron, del relato de los custodios del establecimiento, que se encontraban al momento de los hechos, así como también de varios internos, “ninguna otra persona se encontraría relacionada en el caso”, por lo que fue caratulado como “tentativa de suicidio”, que investiga la fiscal Virginia Bravo, la misma que interviene por el robo salvaje.
Junto a Caliva se encuentra detenido Aaron Cáneva (20). Y los investigadores aún no tienen claro cuál de los dos fue el autor del disparo mortal.
De todas formas, que sea uno u otro, no redundaría en un beneficio procesal, porque, en principio, ambos quedaron imputados por los mismos cargos y así llegarían a un hipotético juicio oral.
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