Renovadas capacidades comunitarias para abordar las problemáticas alimentarias

Renovadas capacidades comunitarias para abordar las problemáticas alimentarias

Los promotores y técnicos que participaron de todo el ciclo llegaron de localidades como Cnel. Rosales, Tres Arroyos, Coronel Dorrego, Miramar, Mayor Buratovich, Médanos, Necochea, Laprida, Gral. La Madrid, Tandil, Bahía Blanca, Benito Juárez, Villa Cacique, Benito Juárez, Pigüé, Púan, Cnel. Suarez, Olavarría, Balcarce, Gral. Belgrano, Lobería, Santa Clara, Ayacucho, Labarden y Villa Gesell.

Más de 60 promotores y promotoras del Programa Pro-Huerta – del INTA y Ministerio de Desarrollo Social de la Nación – de distintas localidades del sur de la provincia de Buenos Aires -entre ellas Coronel Dorrego- finalizaron la certificación como promotores de Seguridad Alimentaria organizado por el Proyecto Familias y Nutrición, del Plan Nacional de Seguridad Alimentaria (PNSA) del MDS y la Coordinación Nacional de Pro-Huerta.

Fueron 4 jornadas, de un día y medio cada una, que se desarrollaron en los meses de septiembre, octubre y noviembre en la ciudad de Mar del Plata – Buenos Aires-. Como había mencionado el equipo organizador estos espacios funcionaron como motivadores y disparadores para poder pensar en la disponibilidad y en formas y modos de producción de los alimentos, de comercialización y también los hábitos de consumo.

En el último encuentro, que se realizó el 13 y 14 de noviembre, los promotores se llevaron la consigna de diseñar un proyecto de acción en la comunidad donde puedan desarrollar estrategias para abordar distintas problemáticas relacionadas con la alimentación.

El director del Centro Regional Buenos Aires Sur de INTA, Eduardo Ezcurdia, participó del cierre del ciclo. Ezcurdia sostuvo “la propuesta permitió que los promotores intercambien saberes sobre alimentación y nutrición reconociendo sus dimensiones históricas y culturales, entre otras. Por lo compartido este último día de conclusiones, los participantes pudieron recuperar y resignificar prácticas cotidianas en cuanto a los hábitos alimentarios, propias y de sus comunidades, que enriqueció la heterogeneidad que existe en los territorios del CERBAS”.

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