ABIERTO DE AUSTRALIA: Cañas, que andaba depre, luchó 3h33 minutos y afirmó: "Hacía mucho que no tenía esa actitud".
Desde hace unas semanas, Cañas luce un tatuaje que le divide la espalda en dos mitades, izquierda y derecha. "Es en japonés y dice 'yo nunca me rindo'", le contó a ESPN. "Lo iba a escribir en chino, pero llegaba hasta los tobillos... Es una frase que me motiva". Ayer, aunque no lo acompañó el tenis, siempre se mantuvo en el marcador, pensando que podía darlo vuelta. Cañas arrancó set y quiebre abajo, porque, según comentó él, "por momentos me sorprendió, no lo conocía, y en otros lo dejé hacer yo. Pero cuando jugué mejor, él lo hizo también, no esperaba que fuera tan duro". Kindlmann, 229° del mundo, había entrado al cuadro en reemplazo de Nicolas Kiefer, lesionado en un tobillo.
"Me reencontré con un triunfo, está buenísimo empezar el año ganando. Pasé de no saber si seguía o no a esta gran alegría. Porque jugué casi cuatro horas y terminé luchando, como hacía mucho tiempo que no hacía. Más allá de no desarrollar un gran tenis, destaco no perder la calma", dijo Willy, a quien se lo vio muy animado para festejar los puntos, más metido que en sus últimos partidos. "El primer set y medio no estaba de lo mejor, pero levanté. En el quinto empecé con un quiebre abajo en el primer game, después saqué 5-3 y se escapó... Muchas idas y vueltas, por eso me pone muy contento el triunfo".
Mañana lo espera el chileno Fernando González, quien eliminó a Lleyton Hewitt, como lo había hecho en el 07, cuando llegó a la final. Rival durísimo, al que Cañas tiene 2-0 en el historial, con victorias en los Masters Series de Hamburgo 02 y Miami 08.
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