Concluye una compleja restauración que lleva varios años
El Museo de Ciencias Naturales luce como antaño. Y no es un decir. Durante varios años, profesionales, técnicos y operarios conformaron un equipo que se encargó de poner en valor todo el edificio, realizando trabajos literalmente artesanales. La obra de restauración propiamente dicha arrancó en 2011. En una primera etapa se recuperó la fachada principal: el límite lo marcaron las líneas donde comienzan los característicos hemiciclos. “Fue un trabajo, en gran parte, artesanal”, confirmó uno de los arquitectos consultados, y detalló que “hubo que restaurar las figuras de los naturalistas, las molduras, los frisos”. Los trabajos de restauro y pintura de las fachadas restantes del Museo se realizaron este año. Incluyeron los hemiciclos, la fachada posterior y los patios interiores. Además se avanzó “en cuestiones que no se ven pero que son claves”, dijeron los expertos, en referencia a “la impermeabilización de sus paramentos, la eliminación de posibles vías de ingreso de agua hacia el interior del inmueble y la recuperación de su estética arquitectónica”. Si de labor artesanal se habla, la obra que se llevó a cabo en el hall central y en las salas fue digna de artistas. En el hall de acceso se restauró por completo el piso original. “Se repusieron los mosaicos rotos y se arreglaron zonas donde había englobamientos del suelo”, contaron en el Museo, para agregar que “ello implicó un trabajo muy importante. Se tuvo que hacer un molde de una baldosa y se lo envió para que se fabriquen otras del mismo tipo. Son piezas fundacionales”, destacaron. Uno de los especialistas contó que se enviaron a hacer 1.800 baldosas lisas octogonales y 600 decoradas. En tanto, en las salas se pintaron las paredes y las guardas que se pueden observar en los laterales y en el techo. “Hubo que realizar una tarea de cateos para hallar el color de la pintura original, pues había varias capas”, lo que demandó tres meses. Finalmente se preparó el material en base a “tiza y cola, como se hacía en la época de la construcción del edificio”. El Museo, un lujo.
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