Renace el furor por los equipos de GNC tras el aumento de las naftas en Junín

Renace el furor por los equipos de GNC tras el aumento de las naftas en Junín
Luego de un largo paréntesis, los tubos de gas natural se pusieron de moda nuevamente a nivel local. Comerciantes del rubro indicaron que el año pasado colocaban dos o tres por mes y, ahora, tienen que dar turnos porque los sobrepasa la demanda.

Después de un largo tiempo de adormecimiento, los equipos de gas natural volvieron a instalarse en gran número. La tendencia se nota claramente en aquellos que utilizan su rodado para viajar por razones laborales y ven que la rentabilidad se les reduce ante el importe de la nafta, cuyo precio aumentó con fuerza desde el primero de enero hasta hoy.

En consonancia con ello, la compra de tubos se aceleró aún más después de la devaluación de fines de enero y, según pudo saber Democracia, en nuestra ciudad la comercialización de los aparatos que permiten la adaptación de los vehículos a ese tipo de combustible creció cerca de un noventa por ciento.

Gustavo Peries, quien lleva 18 años en el rubro, le dijo a este diario que “con los costos de la nafta, el GNC volvió a ser una buena alternativa”.

“Hay muchas consultas, pero a diferencia de lo que pasaba hasta diciembre de 2013, la pregunta por precio y condiciones ya no se queda en eso sino que en buena proporción se termina concretando la colocación del equipo”, comentó, para luego agregar que la atención en los talleres se está programando con turnos: “No podemos hacerlo de un día para el otro porque se trabaja con stock limitado y porque además ya estamos en una dinámica que exige que vayamos dando respuesta a una demanda que es grande y que, como siempre, se salda por orden de llegada”, continuó.

Peries reconoció que a mediados del año pasado “se sufrió un bajón bastante importante”, pero porque “el país estaba flojo visto desde todos lados”.

En cuanto a los aparatos más requeridos por la clientela, señaló que lo que se usa hoy en día son los equipos de quinta generación, los más modernos, y el valor depende del vehículo donde se vaya a colocar y de la cantidad de tubos que se le vayan a poner.

“Por ejemplo, para andar en la ciudad con un cilindro de poca capacidad alcanza y eso te puede costar entre nueve mil y trece mil pesos, según la capacidad de cada envase.

Para el que viene acostumbrado a cargar cien pesos de nafta, el pase al GNC le representa un ahorro del setenta por ciento”, afirmó.

Por otro lado, Peries advirtió que es necesario “agudizar un poco más el control en la parte de seguridad, porque se están dando algunas situaciones como la carga con oblea vencida, sin la documentación que habilita la utilización del dispositivo y demás. Hay que tener en cuenta que es mucho más importante la cuestión de la seguridad, porque existen inspecciones pero da la sensación de que no alcanzan”.

Un noventa por ciento más

Otro referente de la actividad, Jorge Ferraris, no dudó al asegurar que se están colocando “muchos equipos más”. Y fundamentó: “La suba del combustible líquido generó una repercusión directa en el consumo y obligó o al menos llevó a un montón de gente a invertir en unidades de GNC porque el gas volvió a ser negocio, más allá de que en Junín está más caro que en otras ciudades”.

Ferraris recordó que el año pasado la demanda se movía muy poco y hasta parecía que se había llegado a un tope y que ya casi el gas natural estaba fuera de la consideración. “Es más, haciendo un cálculo rápido podría afirmar que la venta e instalación aumentaron un noventa por ciento, dado que en 2013 colocábamos dos o tres equipos por mes y hoy estamos poniendo dos por semana”, manifestó.

En cuanto a los costos, reveló que “los equipos están entre nueve mil y catorce mil pesos. Por ejemplo, uno de quinta generación con un tubito de 30 centímetros cúbicos (rinde lo mismo que ocho litros de nafta) cuesta unos 10.500 pesos, otro con dos tubos grandes puede valer cerca de 14.000 pesos”.

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