Aún falta que se termine la colocación del piso, para así poder avanzar con la instalación del mobiliario y las luminarias. Aseguraron que el ritmo de la obra es lento, lo que molesta a los vecinos y comerciantes quilmeños, pero que concluiría en un mes.
La refacción del paseo comenzó en enero y no en agosto del año pasado (tal como había sido anunciado en un principio). Se estimó que finalizaría en junio, pero aún falta que se termine el piso, se instale mobiliario y demás.
"La obra viene muy lenta. El mes pasado hubo un pequeño inconveniente: según la información que nos brindó el Municipio de Quilmes, no había materiales para continuar. Y a partir de ahí se puso más lenta", expresó Pablo Laplena, presidente de la Asociación de Amigos del Paseo Rivadavia. "La obra sigue avanzando igual, pero a otro ritmo, propio de la época y del lugar donde se está trabajando, que es tan transitado".
"Es necesario dejar en claro que ésta es una obra pública que la hace el Municipio para la ciudad, y los comerciantes no tenemos nada que ver en eso. Sin embargo, ni los comerciantes ni los vecinos de Quilmes lo están tomando bien. La gente que transita esta peatonal reclama todo el tiempo que se finalice", aseveró.
Comentá la nota