La intervención en el Microcentro demandará dos años de trabajos y una inversión global cercana a los 15 millones de pesos.
Desde el bloque justicialista destacaron que, tras la reunión del último lunes con representantes del Centro Comercial e Industrial, el Municipio recortó de 6,2 a 4,3 el monto que deberán pagar los propietarios de los inmuebles, esto es un 30% aproximadamente. "Se bajó 1,7 millones de pesos, el esfuerzo que hace el Estado es muy importante", sostuvo el oficialista Luis Castellano.
En el proyecto de ordenanza no se hace referencia a la posibilidad de generar una línea de financiamiento. Sin embargo, desde la gremial empresaria buscan la "solidaridad" del Municipio para interesar a una entidad financiera que pueda otorgar créditos a los comerciantes. En este sentido, el Banco Patagonia ya se mostró dispuesto a crear una línea especial, aunque por ahora no hay avances concretos.
La iniciativa sólo contempla planes especiales de hasta 48 cuotas pero sólo para "aquellos beneficiarios que, a criterio del Municipio, presenten inconvenientes de tipo económico para afrontar el pago, ya sea por la escasez de recursos, la ubicación del inmueble o cualquier otra circunstancia que deba ser atendida en razón de las especiales características de cada caso que se plantee".
En el artículo 5º del proyecto se deja en claro cómo se pagará la factura. "El 70,93% del importe de la obra correrá por cuenta y cargo de la Municipalidad de Rafaela y el 29,07% será prorrateado entre los propietarios de las unidades o inmuebles frentistas", señala.
Los frentistas tendrán que pagar, en concepto de Contribución por Mejoras, a lo largo de 24 meses, es decir en forma paralela a la ejecución de los trabajos que se ejecutarán en ambas márgenes de avenida Santa Fe, entre la Plaza 25 de Mayo y la Jefatura de Policía.
De todas formas, fuentes del sector comercial advirtieron que "la proporción en la que se divide el pago de los 15 millones del proyecto es relativa". Al respecto, indicaron que el Municipio "parece que paga gran parte de la refuncionalización, pero incluye trabajos que le corresponden sí o sí, como el readoquinado o el poliducto, que en realidad correrá por cuenta de las empresas de servicios".
Durante el encuentro el titular del cuerpo legislativo, Jorge Maina, reiteró que no teme al Registro de Oposición, una herramienta que tienen los frentistas para evitar la remodelación si consideran que el costo de la misma es excesivo. "Si paran la obra tendrán que explicar a toda la ciudad porqué hacen fracasar la refuncionalización", manifestó. Lolo Bauducco se pronunció en la misma dirección al remarcar que si los comerciantes se oponen "sería un papelón que deberán explicar muy bien".
Precisamente el formato del Registro de Oposición quedó sin definición. Castellano propuso que se rija por la cantidad de frentistas y no por el monto de la inversión. Y si bien no se modificó lo que está dispuesto en la ordenanza, el edil anticipó que presentará una moción durante el tratamiento en el recinto.
Por ahora, está vigente el artículo 10 en el que se establece que "la oposición se considerará positiva si el monto de las contribuciones de mejoras que deban pagar los vecinos opositores superaran el 40% del monto total de las liquidaciones previstas para esta obra".
El Centro Comercial e Industrial aún plantea que la inversión para reformar los canteros debería ser única responsabilidad del Estado local, que en cambio sólo aceptó compartir los gastos. Y otra objeción de la gremial empresaria se focaliza en la inversión destinada a la compra del mobiliario, como bancos de casi 8 mil pesos o cestos de casi 3 mil.
Con la aprobación de la Ordenanza que se concretará en la sesión de esta tarde, Rafaela estará en condiciones de dar otro paso importante en su historia, justo en el año que soplará sus 130 velitas. Claro que todo dependerá de la posición de los comerciantes, quienes esta vez tendrán la última palabra.


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