Los remiseros, con el acompañamiento de los taxistas, se trasladaron ayer hasta la plaza General Francisco Ramírez y, tras dar dos vueltas en torno al paseo con un bocinazo, entregaron al intendente Carlos Schepens y al secretario de Obras Públicas, Mario Acuña, un petitorio que alude a la necesidad de que se acondicionen las calles, cuestión ésta considerada “urgente y prioritaria”.
Las autoridades recibieron a los trabajadores del volante, escucharon su inquietud y les hicieron saber que está en marcha un plan para mejorar el estado de las arterias, trabajo que, según el testimonio de los manifestantes, sigue siendo “mínimo e insuficiente”. “Es imposible transitar”, enfatizó Martín Romero, uno de los remiseros, tras acotar que “está costando mucho el mantenimiento debido a la continua rotura de los móviles”. Ante el planteo, los funcionarios municipales invitaron a los trabajadores a aunar esfuerzos y colaborar con el plan en ejecución en lo que hace a dar aviso a qué calles requieren mayor prioridad.

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