"El relleno sanitario de Junín es un basural a cielo abierto"

Así lo expresó Juan María Furnari, responsable del equipo de medio ambiente de Francisco de Narváez que realizó una visita a nuestra ciudad el último martes 24 del corriente.

Luego de la visita al relleno sanitario en Junín, el equipo de Medio Ambiente del candidato a gobernador Francisco De Narváez realizó una conferencia de prensa dónde expresó la delicada situación en la que se encuentra este relleno.

Además enumeraron las soluciones y plan de gobierno para los residuos. El mismo se basa en la gestión integral de los residuos, orientando la mayor parte de nuestras energías y recursos en la separación en origen (orgánicos e inorgánicos) y en la revalorización de los residuos, reduciéndose así la cantidad a enterrar, al mismo tiempo que ocurra la clausura y eliminación de todo tipo de lugar de disposición que no sea seguro desde el punto de vista sanitario y ambiental.

Los basurales a cielo abierto contaminan el suelo, el agua y el aire. Perjudican la salud de las personas y afectan su calidad de vida. Son sitios propicios para la proliferación de vectores que sirven como transmisores de enfermedades (mosquitos, ratones, etc.).

Implementarán, junto con los municipios, sistemas de gestión integral de residuos a través de las tecnologías más adecuadas para cada uno de ellos.

“La provincia de Buenos Aires tiene la oportunidad de crear consorcios de municipios para buscar la mejor solución desde el punto de vista ambiental y económico”, expresó Furnari.

Además agregó: “Las fuentes de financiamiento existen, como lo son distintos mercados e inversores extranjeros muy deseosos de invertir en tecnologías limpias y verdes, a lo que le sumaremos una fuerte participación del Banco de la Provincia de Buenos Aires como organismo para el desarrollo”

Por otro lado, también destacaron la problemática del arsénico en la ciudad: “Decimos que hay contaminación en el agua, cuando en virtud de causas que no son naturales, se alteran las condiciones físicas y químicas de la misma, por encima de los niveles máximos permitidos.”

Furnari remarcó que "el arsénico en agua debe ser tratado post extracción y se encuentra en aquellos lugares donde el agua potable se extrae del agua subterránea porque el arsénico es un metaloide natural que contamina el acuífero.

En la provincia de Buenos Aires, uno de cada tres muertes infantiles, tiene sus causas en enfermedades relacionadas con el agua. Es decir, que uno de cada tres chicos que mueren podría evitarse.

Todos los bonaerenses pagan el agua potable de red y los que pueden, invierten en agua envasada, gastando un promedio de $15 por bidón de agua y por semana. Una familia constituida por dos adultos y dos menores, consumen como mínimo 5 litros por día (entre infusiones, preparados de jugos, etc) haciendo que un bidón de 20 litros alcance para cuatro días, lo que a fin de mes representará un promedio de $120 sumado a la factura de agua que llega sin falta.

Juan María Furnari destacó que hay dos cuestiones fundamentales para afrontar este problema.

"El primero se basa en la prevención. Es decir, concientizar a la población en relación al uso racional del recurso. No vemos mucho que se haga al respecto.

Difícilmente servirá de mucho, realizar grandes obras para potabilizar agua, si ese mismo agua se lo utiliza para baldear la vereda, lavar el auto o bañar al perro.

Por el otro lado, consideramos deben tomarse todas las medidas necesarias para encontrar una solución sustentable en el tiempo. Ello surge de una correcta planificación que incluye definir estratégicamente hacia dónde marchan las ciudades.

Existen formas de mitigar el problema hacia el futuro con una correcta planificación del suministro del agua, sin descuidar al mismo tiempo darle solución a quienes padecen el problema actualmente".

"Debe buscarse la solución que mejor se adecúe a cada situación. En algunos casos serán plantas de abatimiento o de osmosis inversa ý sistemas de doble cañería. No descartamos la posibilidad de facilitar a los bonaerenses pequeñas plantas de osmosis domiciliarias como ya existen hace tiempo en el mercado con un costo accesible. Entendemos que en este caso cobra un rol fundamental el Banco de la Provincia como fuente de financiamiento, sin dejar de tener en cuenta que una parte de la población necesitará de la asistencia estatal como única forma de solución. Esto que parece algo caro u oneroso, nosotros lo vemos de una manera distinta. Para nosotros, esto es una prioridad. Se trata justamente de fijar prioridades".

"Si tenemos en cuenta que el gobierno provincial gasta un millón de pesos por día solamente para colocar carteles naranja en las rutas o publicitar permanentemente sus acciones de gobierno, una planta como la de Carlos Casares destinada a abastecer a 50.000 habitantes (740 mil litros), con un costo de 2.4 millones (3 millones aproximadamente a precios de hoy), se podría hacer en sólo tres días. En el mismo sentido, al Estado Nacional le costaría menos de un día de publicidad".

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