El presidente de la FUA cargó contra la vigencia de la Ley de Educación Superior del menemismo aún vigente. Y destacó que hubo un recorte de 23 mil becas en el presupuesto para el año próximo
Cornaglia aprovechó la visita a Río Cuarto para reunirse con dirigentes locales de la CTA, en vísperas al reclamo que hoy llevará adelante esa central obrera en forma conjunta con la CGT de Hugo Moyano y la Federación Agraria.
El gobierno nacional intentó meses atrás conformar una federación universitaria paralela a la FUA, ¿en qué quedó ese intento?
Nosotros representamos a los estudiantes y los que intentaron conformar esta nueva federación eran títeres del Gobierno. No hay que olvidar que en el lanzamiento los únicos oradores fueron Abal Medina y el “Cuervo” Larroque. Imagínese la representatividad estudiantil que pueden tener. Por suerte la unidad del movimiento estudiantil primó y eso nos permite tener una Federación Universitaria fuerte y que está defendiendo siempre los derechos estudiantiles más allá de cualquier política o intento de direccionamiento del gobierno nacional.
¿Qué mirada tiene sobre las políticas educativas del gobierno nacional, que destaca la asignación de un mayor presupuesto para la educación pública?
Nosotros venimos planteando la existencia de una crisis fuerte a nivel educativo en el país que se levanta por detrás del relato que el kirchnerismo ha construido acerca de la educación pública, detrás de los números y de índices engañosos. Vemos un estado lamentable de la educación y advertimos que 7 chicos de cada 10 que comienzan la primaria no completan la secundaria. Eso lógicamente impacta luego de lleno en la Universidad. Nosotros estamos pensando no sólo en la recuperación del espacio universitario como un espacio crítico y una usina de pensamiento que pueda aportar a la sociedad, sino también queremos poner sobre la mesa el debate sobre las prioridades que necesita tener el estado en materia educativa que no se están cumpliendo.
¿Pero en materia presupuestaria el sistema educativo no está mejor?
Detrás del relato está la verdad. El 6,48 por ciento del PBI que dice el Gobierno, el 60% lo ponen las provincias, lo que genera gran disparidad porque no es lo mismo lo que puede poner en la primaria y la secundaria Salta, que Santa Fe, Formosa o Buenos Aires. Y además, va dirigido a Educación, Ciencia y Técnica. Pero más allá del dinero, el tema es cómo se lo usa, la política educativa. En eso, creemos que hay una gran falencia del Gobierno.
Mientras tanto la ley de educación superior sigue siendo una materia pendiente, y continúa en vigencia la del menemismo...
Desde el 95 que la ley de educación superior del menemismo está vigente y es una de las deudas centrales del kirchnerismo en materia educativa, que no avanzó en el cambio de esa normativa para darle a los universitarios un marco legal que brinde autonomía y capacidad suficiente para generar política universitaria con más amplitud y que ponga a la Universidad al servicio de la sociedad, entendiéndola como factor determinante de progreso y de generación de ideas y proyectos que nos permitan el desarrollo.
¿Cuál es la realidad de las universidades públicas hoy?
En las universidades estamos viendo el impacto de la crisis que golpea a todos y que las centrales obreras están saliendo a exponerlo. Vemos que hay mucha deserción estudiantil, falta de trabajo digno para los jóvenes, ausencia de políticas de contención, ausencia de becas universitarias, lo que lleva a que muchos de los que quieran ingresar o sostenerse, queden en el intento. Hoy llega a la universidad pública argentina la clase media o clase media alta, mientras sigue con las puertas cerradas para una gran porción de la población.
¿Hubo un recorte efectivo de las becas estudiantiles para el año próximo?
Sí. Estamos en debate con el Ministerio de Educación porque elevaron al Congreso de la Nación, que fue aprobado, un recorte del 47% en las becas del bajos recursos y 55% del programa bicentenario. En total, hay 23 mil becas menos para 2013 y con esa información el Ministerio nos negó eso cuando en los papeles está claro. Pedimos que se garantice la continuidad de esos estudiantes. Los que reciben esas becas no tienen un mango para bancarse y el Estado les da 360 pesos mensuales. De las 46 mil becas actuales se recortarían 23 mil.


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