El radicalismo reaccionó con dureza a la pretensión oficial de modificar la Ley de Lemas y consideró que se trata de readecuar la actual normativa a una determinada estrategia para aspirar a la continuidad del régimen imperante desde 1995. Reiteró que este gobierno cumplió un ciclo y debe marcharse. Insistió con la necesidad de un frente progresista.
- El tiempo ha pasado y nos dio la razón, este es un sistema electoral que ha colapsado, la Ley de Lemas es un sistema electoral perverso porque desvirtúa el voto ciudadano y así lo venimos denunciando desde los primeros tiempos desde la UCR. Inclusive impulsamos su derogación total.
Lo que no podemos permitir es un sistema electoral a medida del traje de un intendente o del gobernador de turno, las reglas del juego deber ser predecibles; me parece un absurdo decir que se pretende mejorar un sistema cuando se intenta a través de un proyecto dejar sin efecto el mecanismo de lemas prácticamente para la elección de gobernador, vicegobernador e intendentes preservando dicha figura para los concejales y los legisladores provinciales. La verdad de una u otra manera ahí se da la desvirtuación del voto ciudadano.
Celebramos que sectores de oficialismo adviertan con el paso del tiempo que esta es una ley electoral que ha colapsado pero no vamos a cruzarnos de brazos para que se intente graciosamente instalar la idea de que este proyecto puede ser una mejora cuando en realidad parece ser que inspiran trajes a medida de gobernadores e intendentes que pretenden subsanar diferencias internas en el contexto de su propio partido manteniendo justamente esta ley para los cargos de concejales y diputados.
-¿Cuál cree es la intención política que se persigue con esta iniciativa?
-Desde el Comité Provincial reiteradamente hemos dicho que este es un gobierno que cumplió un ciclo y en varios aspectos de su política publica hace agua por todas partes, por donde se lo mire, perdió la imaginación, la capacidad, el ingenio; sus problemas centrales tienen que ver con la expectativa ciudadana de empleo, de trabajo genuino y de mejoras salariales no están en la agenda del gobierno. Tampoco la van a estar porque la prioridad de la agenda este gobierno es la obra publica que uno la puede observar con beneplácito por que también genera una dinámica económica particular pero tampoco puede agotarse una propia gestión en esta actividad, mas cuando ella es oxigenada por los recursos nacionales.
Es un gobierno que toco fondo. Nada ha cambiado, en más de 20 años de gestión seguimos dependiendo absolutamente de la coparticipación nacional, dependemos del 95 % de lo que envía la Nación, generamos menos del 4 %. Esto demuestra que estamos en una olla a presión y por eso miles jóvenes migran en busca de otro destino, porque este gobierno no tiene la capacidad de dar respuestas. Y la respuesta que la gente busca es un estado con actitud propositiva, que brinde la posibilidad a los sectores intermedios y privados de poder crecer y desarrollarse para crear trabajo. La agenda del gobierno, mas allá de la obra publica, es una agenda clientelar, una agenda que te tira para abajo, es una agenda donde la expectativa ciudadana de la movilidad social es la materia pendiente.
¿Ante este nuevo escenario, que rumbo tomará su partido?
-Desde la UCR vamos a avanzar con un frente progresista que tenga como denominador común un programa que trabaje a favor de y no en contra de. Para que quede bien claro, no nos une el afán de cambiar el nombre del titular del Ejecutivo sino un modelo perverso que genero mayor pobreza y exclusión en estos años, lo vamos a hacer en cualquiera terreno y con cualquier sistema electoral, estamos decididos a esto.
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