Es lamentable y vergonzoso que la Municipalidad de Coronel Dorrego insista con el certamen de la elección de la Reina del Verano en el balneario Marisol.
1. La ordenanza aprobada en Chivilcoy que prohíbe este tipo de acciones es clara y totalmente aplicable: “Estos concursos de belleza entre niñas, adolescentes y jóvenes refuerzan la idea de que las mujeres deben ser valoradas y premiadas exclusivamente por su apariencia física”.
2. Sigue: “La belleza no es un hecho objetivable. Por lo tanto, calificarla y organizar un escenario de competencia es una situación discriminatoria y violenta”. Al respecto, la ley nacional 26.485 afirma que la violencia simbólica es “la que a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad.”
3. Es decir, que el propio Estado municipal dorreguense va contra la ley vigente.
4. La resolución aprobada en Chivilcoy señala que los concursos de belleza están basados en “estereotipos, promoviendo así, en muchos casos, una verdadera obsesión por la belleza corporal, por un ideal de perfección que nunca se alcanza”.
5.El gobierno de Dorrego premió como “reina y princesas de Marisol” a tres menores de edad. ¿Para qué un Estado realiza una actividad de estas características? ¿Qué busca promover? ¿Qué valores sociales rescata? Hay violación de la ley 26.485: claramente hay violencia simbólica.
6. Una pena, una verdadera pena.
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