El Concejo Deliberante ratificó un acuerdo con la inmobiliaria dueña de los terrenos.
Se trata de unos 170 lotes que pertenecen a la empresa ASPA SRL, que desde 2007 desarrolla más de mil terrenos con todos los servicios, en una zona de 53 hectáreas que pertenecía a la empresa frutícola Expofrut SA.
Luego de varios años de reuniones, charlas, asambleas y varias marchas y contramarchas, vecinos y empresarios coincidieron en pagar los lotes para que luego la comuna dote de los servicios en toda la zona Norte de la localidad.
El intendente Ramón Soto, consultado por La Mañana de Neuquén, dijo ayer que “el 99% de los vecinos aceptó el acuerdo, el Concejo lo ratificó y los propietarios también dieron conformidad al acta que se firmó”.
“No sabemos cómo llamarlo después de muchos años: si el fin de un conflicto, o el inicio de una regularización de esta toma que termina con la compra de estos lotes”, explicó el jefe comunal.
En más de tres años de toma, hoy se pueden apreciar construcciones avanzadas de ladrillos en algunos lotes, por lo que tanto el municipio como la empresa inmobiliaria decidieron no llevar a juicio por desalojo estos casos, sino por el contrario, llegar a una salida mediante el diálogo y la política.
El fin del conflicto palpará realmente luego de que los vecinos firmen los boletos de compraventa de los lotes, según se informó, donde cada uno hará su propio acuerdo con ASPA, para tener la escrituración definitiva de las tierras.
Desde la comuna, el intendente afirmó que llevará el servicio de agua potable y electricidad a toda la zona donde se ubica la toma.
Acuerdos caídos
Los retrocesos en la solución de este conflicto caracterizaron a esta toma, que durante un tiempo tuvo un gran componente partidario, sobre todo de agrupaciones de izquierda, según señaló oportunamente el jefe comunal.
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