Funcionarios constataron que los trabajadores rurales eran "explotados" y vivían en condiciones precarias.
El pasado viernes, se llevó a cabo un procedimiento, tras la denuncia penal realizada por el Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (Renatea), al encontrarse trabajadores agrarios realizando sus tareas en la producción de papa en deplorables condiciones de trabajo, seguridad e higiene.
Luego del allanamiento al establecimiento antes mencionado, los trabajadores acompañados por personal del Programa Nacional de Rescate a Personas Damnificadas por el Delito de Trata prestaron declaración en el Juzgado de Azul.
Los trabajadores fueron alojados y asistidos por el Centro de Referencia de Tandil, y ayer regresaron a sus hogares en Santiago del Estero tal fuera su pedido ante los representantes del Renatea. A su vez, el organismo les proveerá una prestación por desempleo extraordinaria dada la gravedad del caso.
Manuel Alonso, responsable de la Unidad de Gestión Local del Renatea Tandil, explicó que “los trabajadores expusieron ante la Justicia cómo estaban trabajando, las condiciones y dieron su visión de los hechos, así como también la relación con su patrón”.
El funcionario dejó en claro que el procedimiento forma parte de “una política de estar presente y actuar de manera conjunta con los organismos para fiscalizar y que el Estado esté presente para que no ocurran irregularidades. Vamos a continuar con este tipo de operativos”.
Luego de vivir experiencias desagradables, los trabajadores santiagueños llegaron a la provincia para reunirse con familiares.
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