Luego de permanecer cerrado por mal tiempo, el paso Cristo Redentor finalmente quedó abierto para todo tipo de vehículo pero el ingreso al complejo aduanero fue muy lento.
Tras permanecer cerrado de forma intermitente por las malas condiciones climáticas en alta montaña, el paso Cristo Redentor ha registrado largas filas que superan los ocho kilómetros.
Una gran cantidad de camiones, micros y autos particulares debieron esperar hasta cuatro horas para ingresar al complejo aduanero de Uspallata.
Los afectados por las demoras denunciaron que muchos quedaron lo bastante lejos del complejo como para recibir algún tipo de abastecimiento o servicio.
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