Se registra un gran incremento de las cremaciones en la ciudad

Se registra un gran incremento de las cremaciones en la ciudad
Hasta el año pasado lo máximo que se alcanzaba era un 20 por ciento. Hoy llega al 38 por ciento. En diez años se pasó de una por día a seis diarias.

En los últimos años se notó en la ciudad un aumento gradual de los pedidos de cremaciones. En el primer semestre de este año alcanzaron al 38 por ciento del total de fallecimientos que hubo en la ciudad, lo que representa el doble con respecto a años anteriores.

"El porcentaje de ingreso anual fue, en promedio, hasta el año pasado un 40% nicho, 40% fosa y un 20% cremaciones. Este año ya tenemos 38% cremaciones, 29% nicho, 1% panteón y 32% tierra en el cementerio El Progreso", dijo Juan Manuel López Osornio, director municipal de Servicios Especiales.

Las costumbres han cambiado y cuando hace diez años el problema que tenía el Cementerio Central era la falta de espacio y la espera de los deudos para encontrar un lugar en la necrópolis, hoy la situación se revirtió y deben aguardar para conseguir un turno en las cremaciones.

Osornio detalló que hay entre 1.500 y 1.600 ingresos anuales: “Antes sólo teníamos un 20 por ciento de cremaciones, ahora casi se duplicó, estamos en 38 por ciento”, explicó el director municipal, quien luego agregó: “Se están haciendo entre cuatro y cinco diarias, cuando en 2002 ingresaban uno o dos féretros por día”.

Aclaró que por una ordenanza sancionada en 2006 se dio la posibilidad de renovar espacios cada cinco años de concesión, pero se eliminó la de los 100 años. Hoy lo máximo son 30.

Los motivos

Al explicar por qué se dio este incremento, el funcionario mencionó que son varias las cuestiones que influyen en este cambio cultural. “Por un lado, tiene que ver la difusión que se hace por el boca en boca entre la gente. Esto es lo que te expresan cuando hablás con la gente”.

“También tiene que ver con una cuestión generacional. Si pensamos en gente mayor a 40-50 años, este grupo prefiere el nicho o tierra, mientras que la gente más joven decide por la cremación. Vemos que es una cuestión cultural, la gente mayor no ve bien la cremación porque para ellos va en contra de los principios cristianos”, indicó.

Otro de los puntos que influyeron en este cambio fue que comenzaron a derribarse algunos mitos respecto de este tema. “Creemos que la gente se fue adaptando y se fueron borrando algunos mitos que estaban instalados, como, por ejemplo, que te podían entregar las cenizas de otras personas. Esto no pasa, es un trabajo serio donde estas cosas no suceden, y la gente fue desterrando estas creencias que estaban y comienzan de esta manera a tomar las decisiones desde otro punto de vista, conocen el proceso y empiezan a cambiar la mentalidad”, relató López Osornio.

“Ayudó a esto que en 2006 se aprobó una ordenanza que se vencen las concesiones a diez años y antes teníamos a cien años, obviamente también influye la cuestión económica, ya que se paga mes a mes un canon por la concesión del espacio. Con esta ordenanza tenemos la posibilidad de renovar espacios; si no, sería imposible avanzar porque el Cementerio tiene una capacidad y la población crece año a año y, por lo tanto, también aumentan los ingresos al Cementerio, si no sería imposible”, dijo.

En el Cementerio Central ya no hay lugar para enterrar los féretros porque todo lo que queda está concesionado por cien años. Hoy esta posibilidad solo existe en El Progreso.

Aclaró que en la necrópolis central se trabaja en la ampliación de la cantidad de nichos. Este año se sumaron cien nichos al Cementerio Central.

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