La laguna de San Vicente, el Centro Recreativo Nacional de Ezeiza, el parque Finky de Turdera y la Ribera Quilmeña son algunos de los puntos más accesibles y cercanos para familias y amigos.
Las Sierras de Tandil, las playas de la Costa Atlántica, las montañas de Córdoba, las Cataratas misioneras o los alucinantes paisajes del Norte y el Sur. La temporada estival ofrece un gran abanico de destinos y posibilidades para quienes salen de vacaciones. Pero no todo está perdido para aquellos que se quedan en la región: quienes no viajarán a ningún destino turístico pueden aprovechar la gran cantidad de propuestas en la zona.
La Ribera Quilmeña, la laguna de San Vicente, el ciclo “Verano de Emociones” en Ezeiza y el Parque Finky, en Turdera, son algunos de los puntos de encuentro más que accesibles para aquellos que decidieron pasar el verano en la región.
Una laguna cerca de casa. Entre esas opciones, la laguna de San Vicente, o Del Ojo, como también se la conoce, es una buena elección para aquellos que quieran descansar al aire libre, practicar algún deporte o, incluso, navegar un rato en bote, en kayak o en canoa.
Desde el camping municipal que administra el lugar advirtieron que se trata de 155 hectáreas entrelazadas entre vegetación acuática y un gran espejo de agua. De esta forma, la zona se convierte en un marco ideal para descubrir la pesca.
Desde el área de Turismo local, en tanto, apuntaron que la mayoría de la gente opta por la laguna “debido a que brinda la posibilidad de pasar una jornada al aire libre y cerca de la naturaleza”.
“Estamos trabajando como todos los años, todos los días. Pero los fines de semana, en especial los sábados, viene una determinada cantidad de gente en familia o grupos de amigos. Los domingos directamente se llena todo lo que es alrededor de la Laguna”, apuntaron.
El camping municipal, por su parte, cuenta con amplias parrillas, estacionamiento, duchas, mesas, una plaza para los niños y otros servicios necesarios para complacerse en un fin de semana al aire libre.
Bosques y música. A pocos kilómetros de allí, la laguna se transforma en bosque. Árboles tupidos y espejos de agua, como arroyos y lagos, esperan en Ezeiza. Allí a la posibilidad de concretar un día al aire libre, que también ofrece campings y parrilla, se suma el programa “Verano de Emociones”, auspiciado por la Presidencia de la Nación.
Además de Córdoba, Mendoza, Río Negro y Mar del Plata, el cronograma de shows se lucirá en Buenos Aires y el escenario elegido es el Centro Recreativo Nacional de Ezeiza, donde desde el 13 de enero y hasta el 28 de febrero, hay propuestas culturales de martes a viernes de 9 a 17, y los sábados y domingos de 9 a 20.
Mientras que el fin de semana pasado tocaron Los Cafres y Los Pericos, el cronograma promete a artistas de primer nivel durante toda la temporada.
El Parque de Turdera. Otra de las opciones que reúne gran cantidad de visitantes es el Parque Finky. Un espacio verde cerca de casa para disfrutar del aire libre, el sol y la diversión que ofrecen los juegos para los más chicos.
El director del parque, Alejandro Almeida, aconseja visitarlo ya que “se encuentra en óptimas condiciones”. “Siempre es una opción disponible para aquellos que quieren pasar el día o la tarde. La mayoría aprovecha el momento del atardecer, porque las temperaturas son más agradables. Hay muchos que se acercan entre las 20 y la 1 de la mañana, y para eso el Parque está preparado”, advirtió.
Además, explicó que si bien hay pocos lugares donde aprovisionarse con algo de comida o bebidas, en el barrio “hay algunos kioscos para salir del apuro”. “La gente prefiere llevar la vianda desde su casa para comer algo. Pero siempre se llevan algo de los kiosquitos, por lo que hay un principio de desarrollo económico en lo que es la zona. Junto con las ampliaciones en el Parque y con los juegos nuevos estamos avanzando como alternativa”, concluyó Almeyda.
La chance de ir hasta Quilmes. En caso de que alguien prefiera un paisaje más parecido a la Costa, la Ribera Quilmeña es una opción también accesible, que evita grandes costos para las vacaciones.
Allí, los visitantes pueden disfrutar de alguno de los balnearios, como es el Pejerrey Club, que ofrece servicios confortables de pileta, bares, estacionamiento y muelle.
La ribera, además, se colma de puesteros autorizados por la Dirección General de Inspección, que se instalan durante 15 días en el balneario.
A lo largo de la costanera, hay negocios y puestos para la compra de accesorios o artículos de pesca, además de algún que otro recuerdo.
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