Refugios de ómnibus para todos los gustos, columnas y carteles, crean desorden de la vía pública

Refugios de ómnibus para todos los gustos, columnas y carteles, crean desorden de la vía pública

Desde hace años no se respeta regla alguna. La falta de cercos o paredones en baldíos, entre otras anomalías que afean la ciudad.

A la nueva gestión municipal la asiste, en parte por el organigrama de reparticiones que cuenta, el deber de poner en sus carriles al desorden que existe en la vía pública de Necochea y Quequén, con elementos que afean la misma e imposibilitan la normal circulación de los caminantes.A pesar de que en varios casos existen ordenanzas municipales, que obviamente no se cumplen o se ha hecho la "vista gorda”, las veredas locales son desde hace años un muestrario de objetos que no tienen razón de esta allí.

Para todos los gustosUno de los aspectos más llamativos, en este caso por su variedad, es el de los refugios para esperar el ómnibus, que muestran una llamativa diversidad: del viejo escaparate de chapa plástica ubicado desde hace décadas en la intersección de calles 45 y 68, en cuyo interior hay yuyos en crecimiento; a la estructura de cemento de 57 y 58, o las más pequeñas de chapa de la avenida 2 y en 43 y 64, entre otras.Si bien todas cumplen su cometido de guarecer a los vecinos del sol en verano y la lluvia y los vientos, en inverno, se debería contemplar una uniformidad, labor en la que comparten responsabilidades la comuna y las empresas que prestan el servicio.A propósito de este tema, por estos días un grupo de vecinos ha planteado a través de las redes sociales la inquietud de señalizar todos los sitios de la ciudad en los que paran los micros. 

Columnas de recuerdoCon buen criterio, el municipio ha procedido a retirar los carteles que indicaban, a razón de un par por cuadra, el estacionamiento medido en el sector de la Villa Díaz Vélez.Sin embargo han dejado las pequeñas columnas que los sostenían, que tientan a que las rompan porque no son fuertes y constituyen un obstáculo más. ¿No habría sido mejor colocarlas con un sistema a rosca, que permitiera retirarlas mientras no está vigente el estacionamiento?Hablando de impedimentos en las aceras, el peatón  debe hacer malabares para no golpearse con la infinidad de carteles de propaganda, que comerciantes colocan allí, así como también los cajones en el caso de fruterías u otros negocios, algo que por supuesto está prohibido, al menos en una ciudad que se precie de ser ordenada.

Veredas y cercosFormando también parte de este "collar de perlas”, se puede mencionar el mal estado de las veredas, en especial aquellas de viviendas en las cuales sus propietarios no se han dignado a colocar baldosas o ni siquiera cortan los yuyos, que terminan impidiendo el paso y obligando al peatón a bajar a la calzada.A ello se suma la falta de cercos o paredones en baldíos ubicados sobre calles asfaltadas, tal cual lo establecen las ordenanzas municipales, sin que la autoridad competente haga poner en orden estas falencias. 

Planificar y unificarSi bien es mucho lo que hay que corregir, el área de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos debería empezar a normalizar la vía pública cuanto antes, quitándole la polución existente: a los casos mencionados se le suman el enjambre de cables aéreos y la cartelería comercial, en los casos de negocios cerrados oxidadas o a punto de caer.Se trata de emprolijar lo que está mal, tanto para quienes residimos en forma permanente como para poder "vender” una mejor Necochea a los turistas. Hoy el desorden y la fealdad ganan por goleada.Para planificar la ciudad del futuro en primera instancia hay que acomodar lo que está mal, retirándolo en el caso de las estructuras inútiles; o haciendo cumplir lo que dictaminan las normal municipales, en el caso de los vecinos desaprensivos a los que no les interesa el lugar en el que viven.///

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