El faldeo serrano y el caudaloso río que corre de sur a norte ofrecen una variedad de espacios naturales o especialmente acondicionados para que las altas temperaturas sean motivo de descanso y recreación. Aquí, un repaso por algunos de los imperdibles rincones puntanos.
Saltos en la quebrada
A partir de Cortaderas como punto de referencia, Villa Elena, San Miguel y La Cañada se despliegan en torno a propuestas de descanso y tranquilidad, o adrenalina y deportes extremos. Los arroyos ensanchados gracias a las abundantes lluvias de verano salpican la sierra y se pierden entre valles, quebradas y profusos mollares. Los arroyos La Calera, Cortaderas, Benítez y San Miguel integran un importante atractivo turístico de aguas cristalinas que descienden por el Comechingones ofreciendo cascadas y piletas naturales, ideales para sobrellevar el calor de las tardes estivales.
Una de las excursiones más cautivantes es la que parte de Villa Elena y conduce a los baños romanos y los chorros Chico y Grande. Un sendero bordea los arroyos y se confunde entre zarzamoras, para llegar hasta el dique Parrilla. La primera parada obligada es el Chorro Chico, es un salto de tres metros con una olla que invita refrescarse para luego seguir avanzando hasta el impresionante Chorro Grande, rodeado de cóndores y paisajes dignos de una postal.
Palmeras y tibias aguas
Papagayos es sinónimos de palmeras. La variedad “caranday” que remite a climas tropicales increíblemente se multiplica entre sierras y peñascos, ofreciendo un paisaje extraño y cautivante a la vez. Para escapar del calor, se puede recorrer el arroyo que da nombre al pueblo, nacido en el corazón de los Comechingones, entre los cerros Pelado y Negro, que llega incluso hasta el cerro Verde. Alimentado por lluvias y vertientes, el cauce forma a su paso una serie de baños naturales de aguas tibias y tranquilas, y brinda el marco ideal para una tarde de relax y sol lejos del ruido de las ciudades y de la gente.
A la vera del arroyo hay un predio que próximamente será declarado reserva provincial, que comprende 30 hectáreas de sierra virgen bajo la tutela del Municipio y los pobladores.
El imperdible San Ignacio
A unos 500 metros de Villa Larca, se abre un camino asfaltado que indica la presencia a 3 kilómetros de uno de los secretos que la sierra cobija en sus entrañas: el Chorro San Ignacio. Se trata de un hermoso salto que cae desde 25 metros de altura, bordeado por la Laguna Milagrosa. Está rodeado por una espesa arboleda y un confortable complejo turístico municipal de 6 hectáreas con asadores, pileta olímpica y estacionamiento.
Desde allí también se puede acceder a la Casa del Indio, una perforación natural en una gran roca sobre la que se hallaron vestigios de asentamientos comechingones. El balneario está provisto de todas las comodidades necesarias para permanecer más de un día y adormecerse con el canto de la cascada.
Grueso y extraño Conlara
El Río Conlara posee dos particularidades especiales: es uno de los cursos de agua más importantes de la provincia y, curiosamente, corre de sur a norte, tal como lo hace el Río Nilo en el África. Para aprovechar sus aguas, el Complejo Río Conlara ofrece un espacio acondicionado con una completa infraestructura turística, que permite disfrutar de jornadas al aire libre sin necesidad de salir de sus instalaciones: quinchos, parrillas, proveeduría, área de camping y espacios deportivos. Al caer la noche, las propuestas continúan, ya que desde el Municipio y organismos privados se realizan espectáculos artísticos que complementan las riquezas naturales.
San Felipe y Renca
Con Tilisarao como puerta de acceso, el dique San Felipe y el balneario de Renca son dos refrescantes propuestas que también se nutren de las aguas del Río Conlara. La pesca de pejerreyes suele ser una de las actividades más buscadas, y en el embalse puede realizarse sobre el murallón o en bote y lancha. Ambos espacios están cobijados por añejas arboledas, provistos de asadores y con senderos que conducen a construcciones históricas. A 300 metros del dique, se encuentra el camping con capacidad para 70 carpas, fogones, luz eléctrica y sanitarios.
Para bañarse o acampar - Otras opciones en la costa
Balneario municipal de Merlo: posee piletas para grandes y otra para niños, playón polideportivo, escenario, sanitarios y confitería. El ingreso al predio es gratuito pero se cobra el acceso a las piletas. Se puede ingresar al predio sin cargo pero se cobra el acceso a la pileta.
Balneario municipal de El Rincón: se encuentra en Avenida de los Césares 2095, en Merlo, y la pileta está alimentada por el arroyo Juan Pérez. Tiene una confortable arboleda, asadores, mesas, salón confitería y sanitarios. Se permite acampar.
Camping El Molino: a 4 kilómetros del centro de Merlo, en Rincón del Este. Se puede bajar al arroyo desde los estacionamientos naturales alrededor del badén o seguir hacia la Casa de la Guardaparque en la Reserva Municipal y desde allí bajar al arroyo. Cuenta con Confitería-Restaurante.
Balneario municipal de Carpintería: Muy cerca de la sierra se encuentra el balneario, dentro del completo camping con asadores, sanitarios. En temporada alta se cobra entrada.
Balneario municipal El Talar: A 3 kilómetros de la rotonda de ingreso a Los Molles se ubica el balneario y camping El Talar, nutrido por las aguas del arroyo que da nombre al pueblo. Posee asadores, sanitarios, duchas con agua caliente, proveeduría, y piletas para grandes y niños.
Comentá la nota