Desde la fuerza, se dispuso un recargo de tareas para generar más patrullaje. También se destinará personal para custodiar supermercados grandes y pequeños. Desde el Gobierno, se indicó que se trata de un plan de prevención a un año de los saqueos.
La discusión que se produjo el jueves de la semana pasada en Jefatura de la Policía de Córdoba entre el jefe Julio César Suárez y un oficial principal, intercambio de palabras que quedó registrado en un audio clandestino y que derivó en una sanción para el subalterno y una denuncia penal contra la máxima autoridad de la fuerza, tiene un trasfondo.
Según informó la Policía de manera oficial –una vez que este diario reveló que Suárez había sido denunciado por el oficial principal Moreno (comisionado en la fiscalía a cargo de Carlos Matheu)–, “en el marco de operativos de seguridad dispuestos por la Jefatura y ante la necesidad de reforzar la presencia policial en las calles, es que se ordenó que la totalidad de los oficiales participen activamente de esos procedimientos”.
“A tal fin se convocó a los efectivos que en la actualidad realizaban tareas administrativas o se encontraban comisionados en distintas fiscalías. Un grupo reducido de los citados para participar de los operativos no cumplieron con este cometido. Por ese motivo fueron citados la semana pasada con el propio Jefe de Policía para reiterarles la necesidad de contar con sus servicios”, continuó el comunicado.
De acuerdo a diferentes fuentes policiales, en las últimas semanas desde la fuerza se decidió reforzar todos los controles de patrullaje preventivo, para evitar situaciones de conflictividad social en las primeras semanas de diciembre.
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