VIEDMA (AV).- El sector oficialista más cercano al gobernador, Miguel Saiz, aumentará la presión durante las próximas horas para conseguir que los dirigentes y funcionarios que rechazan la reforma de la Constitución cambien de idea.
El encuentro fue encabezado por el secretario general de la Gobernación, Francisco González, y allí se resolvió la convocatoria a una reunión ampliada del gabinete provincial para encolumnar a todos los funcionarios tras la reforma porque "es un objetivo del gobierno". En tanto, los cambios en la carta magna serían uno de los ejes del discurso que el mandatario realizará el 1 de marzo en la Legislatura, en la apertura de sesiones ordinarias, según trascendió.
De acuerdo a lo informado ayer por la agencia APP, la presión sobre las autoridades partidarias y los legisladores que cuestionan los tiempos de la reforma se intensificará. De hecho el grupo Residencia, que nuclea a presidentes de comités e intendentes entre otros, acaba de requerir al presidente partidario Jorge Pascual una definición formal sobre el tema del radicalismo provincial.
"Desde el saizmo se evalúa plantear en una reunión de gabinete ampliado la reforma constitucional como objetivo de gobierno, con lo cual se pondrá blanco sobre negro respecto a los ministros y altos funcionarios de qué postura tiene cada uno. Esto hace presumir que aquellos que no compartan el objetivo gubernamental deberán dejar sus cargos", informó la agencia.
"En esta encrucijada se encontraría, entre otros, el ministro de Hacienda, Pablo Verani", agrega la información.
Por otra parte, este diario pudo saber que en el oficialismo ya se habla de nueve legisladores a favor de la reforma, número sensiblemente superior a los cuatro iniciales que respaldaron plenamente el proyecto de Saiz.
No obstante, las fuentes consultadas no precisaron nombres y también admitieron estar lejos de los 28 requeridos para aprobar la eventual iniciativa.
De la reunión habría trascendido, en tanto, que ya se están realizando los borradores del discurso del gobernador Saiz del 1 de marzo y allí uno de los ejes será la reforma constitucional. "Es que el mandatario jugará todas sus cartas en el corto plazo en este tema –y también en la reforma política- y se verá hasta qué punto aquellos que se oponen enfrentarán al mandatario. Sobre todo porque la gobernabilidad y la propia imagen del gobernador pueden quedar muy afectadas cuando faltan todavía casi dos años de gestión", dice APP.
La información de la agencia digital viedmense fue reproducida ayer por distintos medios de la provincia, aunque a última hora fue retirada del sitio.
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