Como resultado de las políticas implementadas por los gobiernos nacional y provincial, en lo que hace a la salud y seguridad en el trabajo, durante todo el año se logró disminuir un 20 por ciento la siniestralidad laboral y un 25 por ciento la mortalidad; lo que representa la reducción de 1.000 casos fatales por año.
Smaldone comentó que con el gobernador Urribarri coinciden en que “es inaceptable que un trabajador muera, se hiera o enferme como consecuencia de su actividad laboral, por eso, desde hace un tiempo el gobierno entrerriano viene encarando acciones específicas de concientización y de fiscalización en aspectos relativos a la prevención de riesgos y al mejoramiento de las condiciones laborales en los distintos rubros”.

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