Lo confirmó anoche Barrick, a la vez que anunció que empezará a producir recién a mediados de 2016.
Según explicó la compañía canadiense en un comunicado, se vendrá una ‘’reducción en el equipo del proyecto, en la medida que la construcción se extiende a lo largo de un período de tiempo más largo’’. Y agregó, que ‘’para coincidir con la disponibilidad de mineral desde Chile, a mediados de 2016, resultará en un significativo aplazamiento del gasto de capital planificado en 2013 y 2014’’. En este sentido, Barrick espera reducir los gastos de capital en Pascua-Lama, en el periodo 2013-2014, por un total de hasta U$S1.800 millones. En el desglose, para el presente año los gastos se espera que se reduzcan aproximadamente entre U$S700 millones y U$S800 millones (incluyendo U$S300 millones en aplazamientos previamente anunciados), para quedar entre U$S1.800 millones y U$S2.000 millones. En tanto que para el 2014, el plan contempla una reducción de aproximadamente U$S800 millones a U$S1.000 millones, para así llegar a un global que va de U$S1.000 millones a U$S1.200 millones.
En otro apartado señaló que ‘’también le permitirá a la compañía buscar eficiencias adicionales operacionales y de costo en la estrategia general de contratos, así como optimizar los planes de trabajo de verano e invierno’’.
‘’Esta mina tiene un valor significativo y estratégico para los accionistas de Barrick y para las jurisdicciones que acogen el proyecto: la provincia de San Juan, en Argentina, y la Región de Atacama, en Chile. Continuamos trabajando estrechamente con los gobiernos de los dos países para asegurar que Pascua-Lama esté en la senda correcta para entregar valor a todos nuestros grupos de interés, incluyendo los accionistas, los gobiernos que acogen el proyecto y las comunidades locales“, dijo Jamie Sokalsky, presidente y CEO, quien esta semana tomó contacto personal con Gioja, por lo que se especula que en ese encuentro puso al tanto de este nuevo escenario.
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