El candidato a presidente, Guillermo Altamirano, dijo que hay “una lista de funcionales y otra que no lo somos”.
“No sólo queremos la recuperación del Colegio como institución, sino también del Consejo de la Magistratura. No sabemos el motivo por el que la actual gestión ha tratado de politizar la designación de los jueces y ha vaciado el Consejo, a tal punto que sus miembros no acudieron a innumerables reuniones y se han paralizado muchas designaciones”, dijo Altamirano.
El Consejo de la Magistratura es el órgano integrado por la representación parlamentaria, la institucional con el presidente de la Corte de Justicia, y profesional con el aporte de los abogados. No obstante, el representante de “Recuperación Institucional” acusó a la saliente administración de Rolando Crook de no tomar parte en las actividades del cuerpo: “A mí no me gustó ese vaciamiento tanto del Colegio como del Consejo. Ese es el ámbito para elegir a los jueces, donde se debe discutir. ¿Por qué los abogados no hemos discutido? ¿Quiere decir que cuando somos mayoría nos gusta y cuando somos minoría no nos gusta? Las instituciones no funcionan así. Se debe buscar un consenso”, cuestionó.
Por otra parte, el candidato rechazó que la coyuntura electoral que se desata en el Colegio represente una continuidad de la tradición de la disputa entre sectores radicales y peronistas. “Creo que esa tradición ha cambiado, ya que podríamos decir que estamos ante una lista de candidatos funcionales y otra que no lo somos”, lanzó Altamirano, sin detenerse en advertir que, en el pasado, el Colegio fue funcional a gobiernos de color partidario distinto al actual.
La plataforma de propuestas de la lista opositora también apunta a atender el ejercicio de los profesionales que litigan en el Interior provincial, que deben trasladarse a la Capital para gestionar recursos en las oficinas judiciales de turno. “Los profesionales del Interior son muy sufridos, porque los costos de la actividad privada se duplican en sus localidades. Por ejemplo, en la parte Civil, tenemos un sistema recursivo en el que las actuaciones se sustancian siempre en la Capital. Por lo tanto, los profesionales deben viajar dos o tres veces por un recurso. Por eso proponemos que eso se sustancie en las mismas Primeras Instancias con asiento en el Interior, y de allí venga todo listo para que la Cámara revise”, sugirió.
Altamirano también hizo referencia a la “necesidad de transparentar la gestión” de la institución, evitando situaciones como la aprobación de balances a libro cerrado. “Cuando hay transparencia no hay por qué aceptar que se apruebe un balance a libro cerrado, sino ofrecerlos a la gente. También, en caso nuestra línea acceda a la presidencia, promoveremos una revisión de los viáticos y los gastos del Consejo Directivo, porque es la única manera de ofrecer más transparencia”, concluyó el profesional.
Comentá la nota