Un operador privado se hará cargo de la generación de energía, mientras que la Universidad Nacional de Cuyo montará un laboratorio para los estudiantes.
La central, ubicada a 1.200 metros de la rotonda de la Virgen, sobre la calle Cipolletti o ruta provincial 87, estuvo abandonada durante mucho tiempo y a principios de la década pasada fue saqueada y sufrió el robo de muchos elementos vitales de la usina, entre ellos el puente grúa.
La iniciativa de volver a generar electricidad desde esa localización cercana al dique Cipolletti, se puso en movimiento en 2008/2009. Antes, en 2007 una ley había donado el predio, de seis hectáreas, y todo lo que contenía, a la UNCuyo.
Además de producir energía, el lugar será un centro de experimentación y capacitación para alumnos de las especialidades hidráulica e hidroenergética, de reciente creación en la casa de estudios.
Otro aspecto que develó el decano Marcelo Estrella Orrego es que ya está en posesión de las instalaciones el operador técnico privado del sistema -la empresa SIRJ SRL-, que se hizo cargo del complejo tras una licitación pública realizada en 2009.
Esta firma es la que lleva adelante la inversión del equipamiento. Posteriormente se hará cargo de la operación durante 15 años, vendiendo la energía producida al Estado.
Equipamiento
Actualmente se trabaja en la recuperación de la usina propiamente dicha, edificio al que se le está colocando el techo y el piso. Además, intervenirse las paredes y colocarse cabriadas nuevas, puertas y ventanas.
"Aunque se dispondrán de equipos de generación nuevos, se respetará la arquitectura original", añadió Estrella Orrego.
Para la generación eléctrica se instalarán dos turbinas tipo Francis, de 1,5 megavatio (MW) de potencia.
Todo el operativo se generó a partir de una licitación de Energía Argentina SA (Enarsa), que preveía que distintos oferentes hicieran inversiones para la generación de energía, que se pudiera agregar a la oferta general a través del Sistema Interconectado Nacional (SIN).
Las turbinas luego se conectarán a transformadores para hacer la correspondiente elevación de tensión, de manera de poder interconectarse al sistema.
El agua que posibilitará la operación es la del canal Cacique Guaymallén y volverá al cauce sin ninguna alteración.
Lo primordial es que el lugar cuenta con un salto hidráulico de diez metros de altura, que es en rigor el que permite aprovechar la energía potencial y convertirla en energía mecánica y eléctrica.
Otros trabajos
Además del equipamiento específico, la empresa afectada a la obra reparó íntegramente el canal aductor y se arreglaron las compuertas, aunque algunas debieron hacerse de nuevo, como las de carga y las desarenadoras.
Asimismo, se mejoró parte del vertedero que estaba muy deteriorado y se construyó un nuevo puente metálico, con durmientes donados por la administración del gobernador Francisco Pérez, que por decreto de junio de 2012 declaró de "interés provincial" el aprovechamiento La Lujanita.
Ocupantes
También se realizó un trabajo intenso de limpieza en los dos canales: el de aducción y el de restitución, que estaban colmados y llenos de malezas y hasta con árboles de importante porte y 20 años de plantados. En este último cauce se restituyeron las pircas de los costados, al modo de gaviones, porque la intención es poner en valor todas las instalaciones, además del edificio.
El decano destacó que toda la acción llevada a cabo fue una sinergia entre la Universidad, Vialidad provincial, Hidráulica, Irrigación y la Municipalidad de Luján de Cuyo. Los valores de inversión final de todo el conjunto no están mensurados, pero la Universidad sola ya ha invertido más de 3.000.000 de pesos.
Hay todavía en el predio ocupantes históricos, seis familias en total, que con el tiempo serán desalojados, previo brindarles una solución habitacional, como es el caso de Jorge Fabián Burgos (48), empleado de Edemsa, quien hace más de tres décadas vive allí.
Jorge contó que también en el mismo sitio vivía su papá, quien trabajó en Agua y Energía. "Nuestro deseo -dijo- es que nos respeten lo acordado y podamos acceder a una casa en otro lado", indicó el hombre.
En la vecindad se ubican pocas viviendas pero los Massiero conforman una familia con larga presencia en el lugar. Alejandro (43), señaló que "todo lo que está ocurriendo es muy positivo" y añadió que se deja atrás el abandono y la desidia.

Comentá la nota