En la mañana de este martes se pintó una estrella amarilla, en la continuidad de iniciativas tendientes a recordar a fallecidos en accidentes de tránsito.
En este caso, el lugar elegido es la intersección de Rondeau e Isabel la Católica, donde Lucas Ezequiel Phon colisionó en su moto el 5 de diciembre de 2009 con un remis; cuatro días más tarde murió a la edad de 22 años a raíz de la gravedad de las heridas.
En una nota realizada por este diario días después, su padre Luis lo describió como "un chico dócil, muy tranquilo, comprensivo" y sostuvo que "te puede quedar algún remordimiento de algo que pudieras haber hecho para evitarlo. Pero creo que no se puede evitar. Está escrito o es el destino de uno que tiene que pasar, no hay muchas palabras". Ayer Lucas fue recordado y quedará en la memoria a partir de la estrella pintada en la mencionada esquina.
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