Los numerosos proyectos que avanzan en el Congreso para crear nuevas instituciones recibieron ahora el rechazo de los gremios docentes y estudiantiles. Coinciden en que hay motivaciones políticas detrás.
Todos coincidieron en que no hay proyectos basados en análisis exhaustivos preliminares sobre las necesidades académicas de las distintas regiones e insertados en un proyecto nacional de educación superior. Por el contrario, las opiniones apuntan a favores políticos de la hora electoral. Y entre las distintas iniciativas de fundación, la de Villa Mercedes es la más cuestionada y la que mayor impacto promete para la Universidad Nacional de Río Cuarto.
En la edición de ayer, el rector Oscar Spada y su par de San Luis, José Luis Ricardo, admitieron que el principal perjuicio para ambas casas de altos estudios será en el plano de los recursos humanos docentes. Allí esperan una fragmentación importante que terminará debilitando estructuras que necesitaron décadas para consolidarse.
Es que dan por hecho que al menos una parte del plantel de profesores y fundamentalmente de investigadores de Villa Mercedes serán provistos por estas dos instituciones que son las más cercanas.
Pero ayer, a las voces de los rectores se sumaron las de docentes y estudiantes. "Prácticamente coincidimos en todo lo señalado por los rectores en el Consejo Interuniversitario Nacional -CIN- y principalmente en lo referido a la intención de abrir la Universidad de Villa Mercedes. Esto aparece como el resultado de cuestiones políticas que no tienen que ver con necesidades académicas de la región, que está bien cubierta por la de San Luis y la de Río Cuarto", señaló Carlos De Feo, secretario general de Conadu.
Además, el dirigente gremial remarcó que en el caso del conurbano bonaerense sí hay necesidades insatisfechas aunque debería estudiarse a fondo qué ofertas son requeridas.
Allí hay siete universidades nacionales en funcionamiento y hay intenciones de duplicar esa cantidad. Sin embargo, en una primera etapa se aprobarán las de Moreno, Merlo y Avellaneda. A esas se suma la de Villa Mercedes. Éstas esperan un lugar en el recinto de Diputados para ser aprobadas.
"No estamos en contra de la apertura de universidades nacionales en el sentido de universalizar la educación, pero eso supone un proyecto integral, una planificación, que en este caso no existen. Por eso no lo compartimos y estamos en contra de estas aperturas", le explicó Pablo Domenichini, presidente de la Federación Universitaria Argentina -FUA- a PUNTAL.
Ni en Conadu ni en la FUA tienen dudas de que la de Villa Mercedes responde a "un favor político a los Rodríguez Saá". Es que el proyecto original de creación de esta institución corresponde al ex gobernador y ex presidente, Adolfo Rodríguez Saá.
"Los Rodríguez Saá nunca toleraron que la conducción de la Universidad de San Luis sea claramente radical y, como nunca pudieron cambiar eso, optaron por abrir una nueva", señaló una fuente universitaria.
Desde la FUA se destacó que una nueva universidad debe abrirse basada en la necesidad de una región, en la garantía de fondos por fuera del presupuesto vigente y teniendo en cuenta un cambio normativo en la educación superior.
Sobre el dinero demandado, el diputado Alberto Cantero aseguró que de ningún modo saldrá del presupuesto universitario corriente y que cada creación es acompañada por fondo adicional.
"La apertura debe tener un porqué, un para qué y un cómo, y acá no se ven claramente, al menos desde lo académico", concluyó De Feo.
Las opiniones
"No estamos en contra de la apertura de nuevas universidades como concepto, sino que nos oponemos al modo en que se lo intenta hacer, sin planificación y sin análisis previos".
Pablo Domenichini
Presidente de la Federación Universitaria Argentina
"Coincidimos en gran medida con lo manifestado por el CIN en el sentido de no acordar con universidades como la de Villa Mercedes cuando a pocos kilómetros está Río Cuarto y San Luis con ofertas similares".
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