Se trata del rector de la Universidad de La Matanza, Daniel Martínez, a quien lo llamaron para decirle que tenían secuestrada a su hija. Tras entregar lo que le pidieron, se enteró que ella dormía en su departamento
Martínez relató que "llamaron a la madrugada cuando yo estaba durmiendo. Un hombre me dijo que tenía a mi hija secuestrada y de fondo se escuchaban gritos y llantos de una chica que tenía la misma voz de mi hija, pensaba que era ella. Me decía que pague para que la liberen. Mi hija vive sola pero me dijeron que no se me ocurra llamarla al celular porque ella la iba a pasar mal".
"Dejé la plata en la esquina de Vicente Casares y por teléfono, le exigí a los delincuentes que me entreguen a mi hija. Ellos me dijeron que yo había cumplido y que espere diez minutos que la iban a liberar cerca de mi casa", describió.
"Como pasaron diez minutos y ellos no cumplieron, desesperado decidí llamar a mi hija al celular. Cuando la llamo, me atiende ella y me dice que estaba durmiendo en su departamento. En ese momento me volvió el alma al cuerpo y me di cuenta que el dinero no tiene valor. Sin dudas fue la situación más difícil que me tocó vivir en la vida", manifestó según La Noticia 1.
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