Recrudece la inseguridad en el Barrio Nueva Pompeya

Delincuentes, que presuntamente no guardaban relación entre sí, asaltaron a la misma hora tres departamentos de la zona de Maipú entre San Juan y Olazábal y una dietética de San Juan entre Maipú y Chacabuco. Vecinos y comerciantes del lugar se quejan de que la Policía no pasa y de que la Prefectura brilla por su ausencia tras la Cumbre Iberoamericana.
En declaraciones a Cazador de Noticias, una de las damnificadas, comentó: “me robaron este jueves, alrededor de las 10.30”. Luego, en tanto, especificó: “vinieron dos tipos, uno de los cuales estaba armado; entraron al local, me golpearon y además me amenazaron con el revolver para llevarse dinero de la caja, unos pesos que tenía en la cartera y dos tarjetas de crédito personales”.

Consultada por episodios similares en el sector, la chica respondió: “tengo entendido que también robaron a la vuelta de mi trabajo, pero lo que más nos preocupa es que la Policía nunca está cuando la necesitamos y que a la Prefectura la vemos muy poco”.

A su turno, la propietaria de un cyber vecino apuntó: “la verdad es que trabajamos permanentemente con temor a que nos pase algo. Antes hacíamos horario corrido y ahora nos vimos forzados a cerrar al mediodía”. “Así no podemos seguir”, se quejó.

Y, a colación, dijo: “es una vergüenza que uno tenga que vivir de esta manera. Desde que mataron a Dalina Di Mauro, los comerciantes de San Juan hacemos marcha tras marcha, pero lo que realmente necesitamos es que la Policía recorra la zona, que los efectivos actúen más rápido y que los jueces no larguen a los delincuentes de un día para el otro”.

Poco después, Mario contó su odisea: “vivo en un departamento ubicado en Maipú al 4100, con una casa al frente y otra atrás. Este jueves, cerca de las 10.30, un grupo de entre 6 y 7 personas hicieron las tres en media hora”.

Al respecto, puntualizó: “yo estaba en la habitación y escuché ruidos extraños, entonces salí, pero no alcancé a llegar a la cocina que ya los tenía adentro de mi casa”. “Los delincuentes eran casi todos menores – remarcó – El más chico tendría unos 11 años y el resto menos de 20”. “Eran comandados por una mujer de unos treinta y pico que les daba indicaciones”, añadió.

Por último, en tanto, Mario informó: “a mi me ataron, me amenazaron con un cuchillo, simularon tener un arma y se llevaron dinero, ropa y hasta los sándwiches de la heladera. Increíble”.

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