Recordaron a Franco a un año de su muerte

Recordaron a Franco a un año de su muerte
Los amigos del joven de 17 años asesinado en cercanías a la Plaza del Agua el 14 de marzo de 2010, organizaron un emotivo acto para homenajearlo y sus padres estuvieron presentes. “No se supone que nosotros a los 17 años ya nos animemos a ir tranquilos por la calle”, afirmó un amigo.
“Vive cada día como si fuera el último” podía leerse ayer en una gran bandera dedicada a Franco Castro en el escenario de la Plaza del Agua firmada por sus amigos de Peñarol. A pocos metros podía leerse: “Es el héroe que hay en mi. Nada como ir juntos a la par”, y un poco más lejos cientos de personas sostenían carteles con la imagen del joven sonriendo, como todos lo recuerdan y con la leyenda “Franco somos todos”.

El pasado 14 de marzo se cumplió un año de la muerte de Franco. El asesinato del joven de 17 años conmovió a la comunidad y especialmente a sus amigos, compañeros de club y de colegio que no podía entender lo sucedido. Ayer, a poco tiempo de cumplirse el primer aniversario se realizó una la concentración en la Plaza del Agua. También se pidió justicia y seguridad para todos. Organizada por sus amigos el acto convocó a casi mil personas. Muchos no conocían a Franco, pero en él vieron reflejados a sus hijos, amigos, vecinos y no quisieron estar ausentes. Durante los días previos a la concentración, que fue pospuesta por el mal clima del domingo 13, los amigos del joven recorrieron la ciudad distribuyendo carteles para que todos se enteren que “Franco somos todos”. Así fue muchas personas se acercaron ayer a la tarde a la plaza del paseo comercial Güemes, entre los que se encontraban miembros de la ONG Familiares Víctimas del Delito.

Pasadas las 18, los presentes - que no podían ocultar su emoción y las lágrimas - hicieron un minuto de silencio en la memoria de Franco, mientras que sobre el escenario permanecieron más de 30 amigos.

Dos chicos fueron las primeras oradoras y leyeron una carta donde recordaban al joven y agradecieron la participación de la comunidad. Luego Silvia Larceri, una integrante del grupo “Franco somos todos”, leyó una carta escrita por el padre de una amiga del joven asesinando titulada “Explicar lo inexplicable”.

En la carta el padre afirmó que “no estoy preparado para explicar no inexplicable”. “¿Cómo explicar la muerte?, ¿El luto? ¿Cómo le digo que siga saliendo a divertirse con los chicos sabiendo que en las fotos Franco no va a estar más?”, leyó leyendo Larceri, mientras que el auditorio se emocionaba con las palabras y los recuerdos.

En las líneas escritas el hombre reconoció que “Franco nos unió” en la búsqueda de una “ciudad más justa”, algo que merece una “reflexión sobre el lugar donde merecemos vivir. Debemos ser mejores y exigir mejores políticas de seguridad”.

El acto continúo con la interpretación de una canción escrita por Jorge Prodazi. Mientras un joven tocaba su guitarra, los que estaban sobre el escenario y parte del auditorio entonaban la canción “Franco somos todos”, en la que se recuerda al joven y el hecho que ocasionó la perdida de su vida.

Nacho Fiolo fue el último orador de la tarde. El amigo de Franco, además de recordar a su amigo, explicó como a partir de su muerte las costumbres han debido a cambiar y ya nada es como antes.

“El asesinato de Franco le llegó a muchos. Nadie quiere perder a un ser querido por algo que puede ser prevenido”, afirmó el amigo del joven.

“No se supone que sean los jóvenes los que tienen que tener la iniciativa de organizar una concentración porque no quieren volver a sufrir una vez más una muerte tan trágica como la de Fran. No se supone que nosotros a los 17 años ya nos animemos a ir tranquilos por la calle. No deberíamos ni siquiera tener que estar acá arriba, rogar por su apoyo o sufrir porque tal vez tanta movida no sirva de nada. No se supone que ahora en cualquier momento algún familiar o amiga le podrían estar robando, secuestrando, golpeando, asesinando”, continúo y añadió: “Este dolor tan grande que tengo no quiero que nadie lo vuelva a sufrir. Queremos alertarlos para que no tengan que pasar por esto y además pedirle su apoyo y ayuda porque nosotros solo no logramos nada. Queremos vivir en una ciudad tranquila y en paz”. Para ello, el joven afirmó que “seguiremos insitiendo, porque no podemos seguir viviendo con miedo”. “Franco somos todos”, concluyó.

El acto había llegado a su fin, pero sin embargo todos seguían en la Plaza del Agua. Estaban inmóviles, con los ojos llenos de lágrimas, y la mirada perdida. Alguien grito “¡Franco presente!” y comenzaron a aplaudir. Sobre el escenario, los chicos comenzaron a encender velas, las apoyaron en el piso y se sentaron. Sonaron los primeros acordes de la canción “Juntos a la par” de Pappo y los amigos de Franco la cantaron mientras se abrazaban.

“PARA NOSOTROS FUE AYER”

Los papas de Franco no quisieron estar ausente en el recuerdo de su hijo organizado por sus amigos. Sin embargo, permanecieron entre el auditorio sin participar del acto.

“Estar acá es un momento bastante duro para nosotros, pero nos lo han pedido sus amigos. Querían recordarlo y es un poco permitir que expresen lo que Franco está sembró”, afirmó Mariel López a pocos minutos de comenzar el homenaje. “Quiero agradecerle a sus amigos que son “lo más” y lo siguen recordando como era Fran: un chico lleno de alegría y con ganas de vivir”.

“Aunque no parezca pasó un año. Para muchos un año largo, para nosotros fue ayer. Puede pasar un año, dos, cien…siempre va a hacer ayer”, sostuvo Mario Castro, padre del joven. “Es un momento muy duro pero estamos con mucha fuerza, con mucha fe”

Consultada sobre el lugar elegido para desarrollar el recuerdo, la madre del joven afirmó que “quisieron hacerlo en la Plaza del Agua porque era su destino. Salieron de casa para acá a festejar.”. Además afirmó que los jóvenes “son nuestro futuro. Esperamos que ellos puedan revertir lo que está pasando”.

En este sentido, Castro expresó que es “emocionante” la convocatoria y resaltó el hecho “esperanzador que la misma juventud quiera empezar a pedir un cambio, que es por todos”.

“Hoy el nombre es “Franco somos todos”, pero en realidad hay muchos más: Brian, Stefáno, Dalina, Dardo, la lista es larga. No puede ser lo que estamos viviendo, necesitamos y merecemos vivir en un mundo mejor”. A un año de la muerte de su hijo, “no veo ningún cambio” en relación a la seguridad.

Los padres de Franco afirmaron estar “muy conformes con la Justicia” a pesar que “obviamente los tiempos de ellos no son lo que nosotros necesitamos, pero todo sigue su curso. Ahora se está esperando que dictaminen la fecha del juicio”.

NOCHE TRÁGICA

Franco Castro López tenía 17 años, estudiaba en el colegio IDRA y jugaba al básquet en las inferiores de Peñarol. La noche del 13 de marzo de 2010 caminaba junto con un grupo de amigos por Alvear entre Vieytes y Juan José Paso, cuando vieron pasar varias veces a alta velocidad a un Citroën C3 gris con vidrios polarizados. El vehículo frenó y uno de los hombres, que llevaba el torso desnudo y una campera apoyada en los hombros increpó a los chicos, a quienes acusó de haber manoseado a “la nena”. Los jóvenes se sorprendieron y el hombre se puso cada vez más agresivo, hasta que extrajo un arma, momento en que algunos de los muchachos empezaron a correr y otros se quedaron sorprendidos, entre ellos Castro López, que fue baleado en el cuello detrás de su oreja.

El agresor escapó y el adolescente herido fue trasladado al Hospital Interzonal de Agudos, donde murió.

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