Reconocen que aún no se hicieron obras de envergadura para mitigar los efectos de las lluvias

Reconocen que aún no se hicieron obras de envergadura para mitigar los efectos de las lluvias
Tras una reunión de varias reparticiones del Estado en la Comisión de Obras Públicas de la Legislatura, si bien se destacaron los trabajos que se realizan a lo largo del año, funcionarios alperovistas sostuvieron que no hay dinero suficiente para encarar aquellas de mayor complejidad. Advierten sobre problemas ante temporales.
Los trabajos a lo largo de la provincia para prevenir anegamientos e inundaciones, ante fuertes lluvias o tormentas, se realizaron de manera eficiente durante todo el año y no solamente como una respuesta coyuntural en razón de consecuencias aparejadas por la inclemencias climáticas que se abaten sobre nuestro territorio.

A grandes rasgos, esa fue la conclusión que se expuso ayer durante la reunión de la Comisión de Obras Públicas de la Legislatura, provincial de la que participaron distintos organismos del Estado encargados de llevar adelante los operativos tendientes a mejorar el estado de las infraestructuras que pueden llegar a ser afectadas cuando se produce un temporal, como el que azotó Tucumán tanto el sábado pasado como el martes último.

Sin embargo, esos mismos funcionarios reconocieron en sus discursos que en los nueve años de gestión que lleva adelante el alperovismo, aún no se concretaron obras de significativa importancia a pesar que la mayoría de los recursos con las que se afrontan provienen del Gobierno nacional. Incluso, se llegó a advertir que, en caso de presentarse situaciones similares a las lluvias registradas a inicios de esta semana, el contexto se complicaría, pues no se garantizaría la contención de infraestructura necesaria para hacer frente a las inclemencias del tiempo.

Según lo referido por Juan Sirimaldi, titular de la Dirección Provincial del Agua (DPA) se están llevando a cabo dos tipos de obras a nivel local, por un lado las determinadas por contrato o administración, mientras que un total de 10 obras restantes se efectúan con recursos de orden nacional, cuyos fondos no son reintegrables, que ascienden a los 82 millones de pesos.

Dichos trabajos se llevan a cabo en las localidades de San Pedro de Colalao, Tafí Viejo, Bella Vista. Indicó, además, que se encuentran finalizadas dos obras importantes como la reparación total de Dique Langostura (financiada por el Banco Mundial) y el Canal Los Puestos, solventadas con fondos propios de la provincia.

"Toda la obra por administración está apuntada a resolver los problemas que son comunes todos los años, especialmente en lo que es la extensión sobre las rutas 38 y 157, que son los puntos clave de la provincia. Las topadoras están trabajando en zonas críticas como los ríos Gastona, Marapa, Romano, Famaillá y haciendo defensas en zonas críticas en la capital, fundamentalmente sobre el río Salí", indicó Sirimaldi.

Sostuvo también que "estamos preparados ante situaciones como la del sábado, pero si hubiera sido en el Sur estaríamos contando otra historia, ya que sería imposible de parar el agua, pero por suerte se manifestó en zonas donde se pudo capear el temporal". Sin embargo, el funcionario señaló que la limpieza de causes y protección de márgenes de ríos en cuanto a los trabajos diagramados "no es lo ideal, ya que esto sería parar el agua en la zona del pedemonte, pero eso se hace con obras de mucha envergadura. Están todos los proyectos hechos y cuantificados, pero hace falta el dinero", comentó Sirimaldi a la prensa.

Al ser consultado sobre la efectividad de las obras que se determinaron en la Capital durante las tormentas pasadas, adujo que "para la cantidad de agua caída sí fueron eficientes. Si sucedía (el temporal) en otro lugar, era prácticamente imposible parar eso. Por supuesto, la Capital tiene un serio déficit de canales pluviales que en algún momento lo van a tener que ejecutar. Se ha pavimentado mucho, crecieron barrios nuevos en muchas zonas y eso lo hace vulnerable al sistema, pero dentro de todo no la han sacado tan mal", consideró Sirimaldi.

Por su parte, el secretario de Obras Públicas de la Provincia, Oscar Mirkin informó que las ocho obras mencionadas con anterioridad presentan un avance en su concreción en el orden del 50 por ciento, cuando las previsiones hechas daban cuenta que la finalización de las mismas debería ser hasta fin de año, aunque todo estaría supeditado a lo que suceda con las precipitaciones que puedan sucederse de aquí en más.

En lo que respecta a la caracterización que hizo de las obras, Mirkin precisó que "la provincia no gasta un centavo con esto y forma parte del plan de obras, pero no de las de Pre lluvia que ya no existe más en la provincia, ya que estas son las obras que se hacen a lo largo de todo el año".

Paralelamente, resaltó que los canales se encuentran absolutamente limpios tanto en la provincia como en el Interior, a partir de los trabajos efectuados en los ríos Colorado, Gastona, Chirimayo, Romano, que son aquellos cursos de agua que habitualmente generan los mayores problemas, cuando se desata un temporal, ya que resultan desbordados.

Mirkin dijo, además, que se realizó la limpieza en la Capital de los canales Sur y Norte y aquellos que dependen de la Municipalidad como el Bernabé Aráoz y San Cayetano.

"Esperamos que si no se producen lluvias extraordinarias como sería que lluevan cien milímetros en una hora, ya que las obras no están calculadas para el nivel de previsión de agua, teóricamente tendríamos que pasar un verano tranquilo, ya que las obras fueron hechas. En cambio, si se suceden estos acontecimientos, estamos al pie de la vaca para salir en auxilio y a la búsqueda de soluciones en el momento y los lugares en que se produzcan, pero esperemos que esto no suceda", expresó Mirkn.

Casi en igual sentido estuvieron enfocadas las palabras del titular de la Comisión de Obras Públicas del parlamento tucumano, José Teri, al remarcar que "estamos esperando la época estival y que no nos ocurra lo que pasó hace dos días, cuando en menos de una hora hubo precipitaciones de casi 80 milímetros. Si vuelve a llover y se superan los 80 milímetros no hay ninguna obra que aguante bajo ningún punto de vista. Debemos prepararnos en casos de emergencia y urgencia que se avecinan a la provincia de acuerdo a las lluvias", reconoció el legislador justicialista.

Pese a ello, trató de destacar que "siempre faltan cosas por hacer, no nos olvidemos que desde el 2003 hacia atrás es una historia en la provincia y en el país, se hablaba del programa pre lluvia donde se hacían algunas obras puntuales llegando a esta época, ahora no, puesto que se trabaja todo el año, gracias a los fondos frescos que la Nación envía a la provincia".

Impacto y daños por las precipitaciones

Otro de los que también participó del encuentro fue el titular de Defensa Civil de la Provincia, Fernando Torres, quien manifestó que durante las lluvias del sábado y martes pasado se organizó lo que se denomina un “ejecutivo de emergencia” conformado por los referentes de las distintas reparticiones de la provincia y el gobierno como así también las empresas que prestan servicios públicos (SAT, GASNOR, EDET).

Recordó que “manejamos el número de emergencia 103, que es un call center reforzado para estas épocas, donde tenemos todo informatizado y registrado, por lo que sabemos en tiempo real cualquier problema y emergencia que se presente en el territorio. Esto nos permite salir con la respuesta inmediatamente en el momento más difícil del vecino y de las personas que están sufriendo una inundación o anegamiento”.

Por úlitmo, estimó que los contratiempos y problemas suscitados como consecuencia del tenporal que azotó la provincia “están dentro de los parámetros normales, sabemos que en Tucumán a partir de octubre hasta marzo son muchas las lluvias de gran impacto, intensidad y donde tenemos zonas serranas, de llanuras y gran cantidad de las ciudades más importantes en esa línea de pedemonte. Por ello, el impacto de las lluvias son grandes con sus consecuentes daños”.

Topografía variada y crítica

Juan Sirimaldi explicó que Tucumán tiene dos características topográficas fundamentales que condicionan las tareas que puedan emprenderse para mitigar los efectos que trae aparejado una tormenta. Graficó que se presenta una zona que se extiende del pedemonte hasta la ruta 38 donde predomina una pendiente, determinando así que el recorrido de las aguas sea a gran velocidad, arastrando lo que encuentra a su paso.

Agregó que otro de los tramos parte desde la misma ruta 38 hasta la 157 donde decrece la pendiente por lo tanto disminuye la velocidad, aunque los ríos dejan en este sector muchos depósitos sólidos. Afirmó, a su vez, que a partir de la ruta 157 hasta la embocadura del dique de Rio Hondo es otra zona crítica porque transita de manera paralela al río.

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