Desde la cartera sanitaria se recuerda que el humo del tabaco tiene más de 50 componentes, que en su mayoría son cancerígenos. Algunos de ellos son: nicotina, alquitrán, acetona, butano, naftalina, DDT.
Entre tanto que la división entre fumadores y no fumadores en los lugares públicos, tampoco es efectiva, debido al tiempo de permanencia de las sustancias del cigarrillo en los ambientes. Por ejemplo, las estadísticas señalan que los niños en cuyos hogares se fuma se enferman el 50% más, que aquellos que no están expuestos al humo del cigarrillo. Las enfermedades más frecuentes que padecen son: asma, bronquitis, bronqueolitis y otitis. Además, en los lactantes puede producirse la muerte súbita.
Si el padre fuma, las posibilidades de que el hijo fume son mayores. Más aún si ambos padres fuman, la predisposición se duplica. Según las últimas encuestas el 94% de los niños, pide a sus padres que dejen de fumar y más del 50% de los fumadores consultados quieren dejar de fumar les resulta difícil, ya que la nicotina es sumamente adictiva.
Cabe mencionarse algunos de los beneficios que generan de los ambientes libres de humo como: aumento de la productividad laboral, menor grado de morbilidad de los empleados, menores gastos de limpieza, reducción de los gastos en salud. Es importante que la comunidad se sensibilice y tome conciencia acerca de los severos daños que acarrean los ambientes contaminados con el humo del cigarrillo. Es además, igualmente necesario saber que todos tenemos derecho a respirar aire puro.
Un escaso número de fumadores logra dejar de fumar por sus propios medios, cuando ha tomado la decisión. Sin embargo, cuando esto no resulta posible, la consulta con un profesional de la salud mejora ampliamente la probabilidad de dejar de fumar, ya que el puede ofrecer terapia cognitivo-conductual con o sin medicación. Si bien algunas medicaciones se venden sin receta, no se recomienda el tratamiento aislado sin el apoyo profesional ya que normalmente no funciona tan bien como cuando existe un apoyo profesional asociado.
Aquellos que tengan deseos de dejar de fumar y necesitan ayuda, la cartera sanitaria local ofrece gratuitamente realizar consulta a cualquier hospital o centro de salud de la red pública provincial, donde serán atendidos e informados, y de ser necesario derivados a otro centro asistencial. Por otra parte se insiste en que “la mejor prevención del tabaquismo es la no iniciación en el hábito de fumar”.
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