Recomenzó la obra de remodelación de la peatonal, y tal como había propuesto la Asociación de Amigos del Paseo Rivadavia, empezaron a quitar en las bocacalles unos parantes de hormigón que tenían como objetivo reducir la circulación vehicular a una sola mano.
El trabajo en la esquina de Mitre y Rivadavia era ayer ferviente. Mientras unos trabajadores se dedicaban a rellenar la calzada con cemento, donde estuvieron alguna vez dichos parantes, otros quitaban del piso los ladrillos intertrabados para volver a colocarlos.
Más allá, el capataz de la obra discutía con el representante de la empresa constructora sobre la posibilidad de rehacer un tramo de la vereda, visiblemente despareja: el obrero quería hacerlo, mientras que el profesional con gesto cansino decía que "la vereda ya estaba despareja de antes".
El titular de los Amigos, Pablo Laplena, intervino en la conversación, y terminó con el compromiso del representante de la constructora que se emparejaría la vereda. "Es un trabajo muy simple, pero muy necesario para que no entre el agua dentro de los locales comerciales", señaló el comerciante.
"Ya empezaron con las bocacalles, por lo que se ve que finalmente recibieron los materiales. Están trabajando también en la esquina de Moreno, lo que se hará rápido porque son pocos metros, y siguen por las esquinas, el octógono y la bocacalle. Yo insisto en que deben correr los semáforos, para que los autos no frenen sobre el paso peatonal".
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