Además de las frutas y verduras, los víveres secos también son requeridos.
“Desde la fundación del Banco de Alimentos se viene operando desde 2010, y lo que hacemos es recuperar del sector comercial los productos alimenticios que carecen de valor de venta, pero que están aptos para su consumo”, indicó Miguel Siufi, como una clara acción de trabajo a continuar en los próximos años.
“Tratamos de no pedir para dar, sino tratar de recuperar tareas ingeniosas para evitar que se desperdicie tanta comida”, resaltó el presidente de la entidad.
En su loable desempeño solidario, la asociación santiagueña, también se ve beneficiada al integrar la Red Argentina del Banco de Alimentos, por lo que junto con otras asociaciones del país se intercambian alimentos. Durante 2013, un total de 75 toneladas de arroz se lograron distribuir entre los distintos comedores, gracias a la colaboración desinteresada de una empresa local.
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