Reclamo policial: Ciurca y Aranda intentaron dar a conocer una oferta pero fueron rechazados a gritos

Reclamo policial: Ciurca y Aranda intentaron dar a conocer una oferta pero fueron rechazados a gritos
En la Legislatura el vicegobernador y el ministro de Seguridad trataron de explicarles a a unos 200 efectivos de franco y sus familiares la propuesta del Gobierno. Pero no los dejaron hablar. Los uniformados exigen $9.000 mínimo de bolsillo.

En medio de gritos y quejas, el vicegobernador Carlos y el ministro de Seguridad, Carlos Aranda, intentaron explicarles en la noche del lunes a los policías de franco y familiares que reclaman frente a la Legislatura el principio de acuerdo alcanzado con un grupo e representantes, pero no lo lograron: fueron abucheados.

Los policías allí convocados (ninguno estaba en su horario de trabajo) exigen un sueldo mínimo de bolsillo de $9.000. Entre tanto, la totalidad de los policías que estuvieron en horario de trabajo salieron a la calle a cumplir su labor.

Durante la mañana de este lunes, el titular de la mutual policial (Amuppol), Omar Alcalde, había tenido una reunión con funcionarios del Ejecutivo. Allí aceptó la incorporación al salario de un ítem de $500 como inicio de las negociaciones, pero cuando les comunicó a los efectivos el monto que había aceptado, éstos se molestaron con él y los que estaban de franco junto a algunos familiares de autoconvocaron en la Legislatura.

Allí, unos 200 efectivos, eligieron nuevos negociadores para que se reúnan con el ministro Aranda y el vice Ciurca, apartando al titular de Amuppol.

Alrededor de las 22 finalizó ese cónclave. El Gobierno les ofreció blanquear cinco ítems que actualmente perciben en negro y que se incorporación al salario. De todos modos, las negociaciones no están cerradas.

Este martes las reuniones con los delegados continuarán en el Ministerio de Seguridad como parte del inicio de las conversaciones.

De todos modos, la “familia policial” está disconforme con este ofrecimiento del Ejecutivo porque el reclamo ha sido de llevar el salario a $9.000.

En la puerta de la Casa de las Leyes, los uniformados y sus familias protestaron y cuando Ciurca y Aranda intentaron contarles lo que habían acordado en la reunión, les gritaban e interrumpían, por lo que debieron retirarse.

Comentá la nota