El reclamo por obras y servicios ya desplazó al tránsito y la inseguridad

El reclamo por obras y servicios ya desplazó al tránsito y la inseguridad
Este año, los pedidos por el gas natural, el alumbrado público y el arreglo de calles superan notablemente a las demandas por la seguridad vial o el avance del delito. Desde la Federación de Sociedades de Fomento hablan de “desatención del Municipio”.
El año 2014 presenta un cambio de tendencia respecto de las principales demandas que se generan en los barrios de la ciudad.

La inseguridad, como uno de los males de este tiempo, siempre aparecía al tope de la lista de reclamos ante las autoridades. Sin embargo, a partir de este año se percibe un notable incremento en los pedidos por obras y extensión de servicios.

Democracia recorre todas las semanas los diferentes barrios de la ciudad y en el análisis de lo que plantean los vecinos, se advierte un giro en los pedidos, en donde las mejoras de infraestructura pasaron a ser la prioridad.

De esta manera, en las demandas planteadas a este medio entre enero y mayo, se observa al gas natural como el servicio más requerido, seguido por la necesidad de mejoras en el alumbrado público y el mantenimiento y arreglo de calles de tierra.

Un escalón más abajo se encuentra la inseguridad, aunque la mayor parte de los pedidos por este tema se dieron en el primer mes del año. Agua corriente y cloacas completan los primeros puestos en el ranking de reclamos.

Lejos de ser sólo una percepción, este panorama lo advierten también en la Federación de Sociedades de Fomento, como explica su presidente, Osvaldo Giapor, quien accedió a ese cargo hace poco más de un mes: “Desde que nos hicimos cargo, los reclamos que hemos recibido con mayor frecuencia por parte de los fomentistas, pasan por la desatención del municipio, principalmente de la Secretaría de Obras Públicas”.

Gas natural

El reclamo más escuchado es el de la falta de gas natural. En septiembre del año pasado se inauguró oficialmente la primera etapa de la extensión de la red y a pesar de que se anunció que esta obra iba a posibilitar la provisión del servicio a toda la ciudad, lo cierto es que se extendió la red en algunos barrios, pero seis meses después todavía no habían podido conectarse al servicio.

“Grupo Servicios Junín no puede hacer lo que quiere –explica Giapor– sino que se rige por lo que dispone Camuzzi Gas Pampeana y el Enargas (Ente Nacional Regulador del Gas). La empresa local debió pedir autorización para que les envíen más metros cúbicos de gas para poder abastecer a los que se incorporan a la red. Es cierto que se demoró un poco la conexión, pero creo que ya se están empezando a conectar algunos vecinos”.

En tal sentido, el dirigente fomentista considera que “no sería responsabilidad de Gas Junín este retraso”, aunque aclara que “sí parecería que no fueron bien claros cuando empezaron a hablar de la extensión del servicio: se creó una expectativa que terminó generando reclamos”.

Alumbrado público

Otro de los puntos críticos es el del alumbrado público. Giapor cuenta que el secretario General del municipio, Javier Gabrielli, “dijo que en Junín hay 16 mil luminarias y que esto requiere una atención muy importante”. Sin embargo, de acuerdo a los cálculos de la federación fomentista, en la ciudad “debería haber 26 mil luminarias, por lo menos”.

En ese contexto, los retrasos en la reposición ante las roturas de farolas y la falta de poda, agravan la situación. “Y las luces no iluminan como debieran, son casi ‘una velita’ en las calles”, agrega Giapor, para luego profundizar: “Hay calles que no tienen iluminación. Un tema que se ve mucho en San Antonio, pero que se repite en otros barrios, es el de los cables que no están a una altura suficiente como para que pasen camiones, entonces los rompen. Como no se pueden pedir columnas porque son muy caras, solicitamos que las luminarias salgan de los postes pero en forma de pescante, como para que alumbre como corresponde”.

Mantenimiento de las calles

Además del alumbrado, el arreglo de las calles y la falta de cordón cuneta es otro de los problemas importantes que preocupa a la gente. “Con el tema de las últimas lluvias recibimos muchísimas quejas –puntualiza Giapor–, sabemos que en épocas de precipitaciones las calles de tierra van a ser un barrial, pero no tenemos las caídas necesarias como para que el agua evacúe como corresponde”.

Con todo, el asunto de fondo es que los referentes barriales advierten que no se arreglan las calles, que no ven las máquinas. Una de las sospechas de los dirigentes es que se están utilizando para reparar los caminos rurales, aunque teniendo en cuenta que los productores agropecuarios también se quejan por este tema, no se sabe cuál es la realidad.

Lo cierto es que no hay arreglos, como remarca Giapor: “Nos están faltando las máquinas, no vemos las Champion trabajando dentro de la ciudad, como correspondería. No sé si la Municipalidad tiene la cantidad de máquinas suficiente como para hacer el trabajo que Junín requiere, pero ese ya no es nuestro problema, se deberán comprar más. Entiendo que no se puede atender a todos, que hay que tener paciencia porque se establecen prioridades, pero, por lo menos, hay que empezar a arreglar algunas calles”.

Por otra parte, en referencia a las quejas por la falta de agua corriente y cloacas, Giapor añade: “Se trata de obras más difíciles, porque son caras, pero es algo muy necesario. Junín está creciendo y eso hace que tengamos un montón de dificultades: donde se hace un barrio nuevo, debería hacerse desde el principio con agua y cloacas”.

Infraestructura

Giapor señala que, efectivamente, la ciudad se expandió “y donde antes había una casa, ahora hay 15, y en una vereda que no pasaba nadie ahora transita mucha gente”, ya que Junín se extendió “hacia los costados, porque sólo se podían comprar lotes en los lugares alejados del centro”.

Sin embargo, no hubo un programa de obras que acompañe ese crecimiento con la infraestructura necesaria.

“Los fomentistas no estamos pidiendo cosas extraordinarias –insiste Giapor–. El representante barrial tiene que hacerle entender al intendente que no se puede vivir de esta manera en los barrios. Hay que gestionar. Como Federación, nos reunimos de manera protocolar con el secretario General y prometimos hacer encuentros seguidos con los fomentistas. Pretendemos juntar de a tres o cuatro sociedades de fomento y hacer una carta con las necesidades más urgentes de cada barrio para entregársela a las autoridades. Luego, el municipio deberá atender esos pedidos y ver qué respuestas les da”.

Comentá la nota