Los trabajadores del sector reclamaron ayer a las autoridades que se mejoren las condiciones de seguridad e higiene.
“Pedimos que coloquen una campana de extracción para que el olor no nos afecte directamente. Los alcoholes que usamos nos irritan los ojos, en algunos casos la piel y la respiración”, dijo Luis Gualmes, uno de los trabajadores.
Para cuidar su salud, además, piden máscaras con filtro para evitar inspirar los fuertes olores. En la actualidad tienen dos máscaras; sin embargo, son cuatro las personas que desempeñan tareas en la morgue. “Hay dos que no podemos compartir por una cuestión de higiene, dado que son de uso individual”, contó Gualmes.
En tanto, desde la Junta Interna de ATE en el Castro Rendón denunciaron que un trabajador tuvo que ser trasladado al sector Ropería porque el formol le irritaba la piel. Otro de los pedidos es que se adecúe el sector para acomodar los cientos de frascos que hay en la morgue con distintos tipos de análisis. En la actualidad, son amontonados en cajas y carros de supermercados.
El director asociado del Castro Rendón, Adrián Cattaneo, expresó a La Mañana que en el sector se priorizó mejorar la habitación de guardia y que “la campana de extracción está planteada para ser instalada el mes próximo”.
Falta personal
Los trabajadores de la morgue añadieron que se encuentran recargados dado que hay una sola persona por turno, cuando el ideal es que haya dos. “En algunas ocasiones terminando trabajando hasta 16 horas y hacemos más recargos de los que indica la ley, que son siete por mes”, afirmó Guelmes.
Comentá la nota