Reclamo de justicia para sobrellevar el dolor

Reclamo de justicia para sobrellevar el dolor
El dolor sigue ahí. En cada palabra, en cada recuerdo. Decir su nombre, describir lo que fue, relatar cómo se sigue se hace imposible sin que las lágrimas broten, solas. Hoy se cumple un año del derrumbe de la Cooperativa Obrera en el que fallecieron siete personas. Los familiares aseguran que han canalizado parte de su angustia e impotencia con acciones solidarias y con el reclamo por justicia. Esta tarde habrá dos marchas en las que se recordará a las víctimas y se exigirá el inicio del juicio contra los tres imputados en la causa.
El 25 de octubre del año pasado a las 19.45 parte del techo del supermercado, ubicado en la zona oeste de la ciudad –sobre calles Godoy y Ortega y Gasset- se derrumbó, dejando siete víctimas fatales. Las columnas de la parte trasera del edificio se cedieron y se desplomaron, al no soportar el peso de una serie de departamentos que se estaba construyendo en el piso superior. En la zona del derrumbe funcionaban los sectores de verdulería, lácteos y carnicería. Después de tres días de un intenso operativo terminaron las tareas de rescate dejando el saldo de siete personas fallecidas: Fedra, Tiago y Juan Martín Yáñez, Carlos Arrigoni, Ida Martínez, Lorena Ockier y Evan Aguilar Quinteros.

"El dolor no se va. De apoco nos estamos acostumbrando a vivir con una mochila. El dolor es de por vida, es como si fuera ayer, se cumple un año, pero es un año en días", cuenta Claudio Yáñez, papá de Fedra, y tío de Tiago y Juan. Junto con Mirna Mellado, su compañera, y su hermana Mariela (madre de los niños) inauguraron hace unos meses la "Fundación Fedra, Tiago y Juan", que tendrá como objetivo brindar ayuda solidaria a chicos que estén en situación socio-económica vulnerable. Por el momento están en la etapa preliminar, ya que la idea es construir un hogar. "En algún momento fue proyecto de familia hacer una fundación. Fedra se dedicaba mucho a tareas sociales. De hecho esa semana del accidente se iba a una misión. Los fines de semana hacían actividades solidarias. Desde los 8 años tenía un espíritu solidario y odiaba las injusticias", relata Claudio. En el mismo sentido Mirna agrega que: "Nos ayudó mucho ir a visitar a los chicos del hogar Misericordia, que vamos siempre, tenemos ahijados ahí. Nos ayuda a despejar la mente, es lo único que nos alivia".

Esther Risos de Arrigoni, perdió a su hijo Carlos -el profesor de la EPET 5- en la tragedia. Se apegó a los Yáñez, con quienes comparte las actividades en la fundación, y a su nieto de 8 años. "Él se quedó sin papá, ahora está con su madre. Pienso que mi dolor no vale nada por el peso que lleva él de tener que criarse sin padre", dice Esther, sin poder contener las lágrimas.

Mariana Aguilar es la hermana de Evan y coincide en que no hay día que no lo recuerde. Su dolor lo fue canalizando a través de las marchas y de las reuniones que realizan periódicamente familiares y sobrevivientes del derrumbe. "La contención viene por este pedido tan firme de que la justicia se explaye a favor nuestro después del revés que significó la libertad de los tres imputados", explica. La jueza de instrucción Ana Malvido, informó ayer que las pericias ingresaron en su etapa final. Una vez terminadas, la fiscalía podrá requerir la elevación a juicio. Por el momento los tres imputados Norberto Guerrero (dueño de la obra), Alberto Diez (arquitecto) y José Silva (capataz), fueron excarcelados y permanecen con libertad provisoria.

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