Reclamo por contaminación electromagnética

NEUQUÉN (AN).- Mientras se define la instalación de tres transformadores de energía en un sector del Parque Norte para cubrir las demandas de electricidad de la ciudad, una presentación administrativa que en realidad es el primer paso hacia un reclamo judicial volvió a poner la mira en las antenas de telecomunicaciones instaladas en el bosque, pero también en las dos líneas de alta tensión del EPEN.

La presentación ingresó el 12 de enero en la municipalidad. Se trata de un recurso administrativo en base a informe que da cuenta del pasivo ambiental del bosque, centrándose en la cantidad de antenas de telecomunicaciones y en el tendido eléctrico. La nota fue presentada por el abogado Juan Fittipaldi, en defensa de los "derechos ambientales colectivos" que suponen las afectaciones de este tipo. El planteo, en esa línea, es que la municipalidad remedie incumplimientos a la legislación ambiental que podrían estar afectando la salud de las personas que visitan el lugar.

La tesis del reclamo es que la coexistencia de las líneas de Alta Tensión y de al menos ocho torres con varias antenas cada una sería incompatible con las prácticas recreativas que desde hace años se promocionan en el lugar. "Tanto unas como otras son las fuentes más comunes de generación de campos eléctricos y magnéticos que contaminan el ambiente", se indicó en el texto en el que se hace hincapié en las áreas de impacto. "Quienes visitan a diario el parque se exponen a los riesgos de los campos electromagnéticos, un tema cada vez más recurrente que se denomina genéricamente como electropolución", se explicó en la presentación.

El tendido que cruza por varios puntos del bosque transporta 132 KV (Alta Tensión) en dos líneas. Justamente de ese tendido es que CALF tomaría la energía para la estación transformadora que pretende instalar en el parque, otro proyecto que en los últimos días generó rechazos.

La legislación vigente establece áreas de restricción para estos tendidos, que deben estar aislados aproximadamente 25 metros para ambos lados del centro. Los senderos que construyó la municipalidad en la última década no respetan esos límites: una persona que dé una vuelta completa al circuito pasará al menos ocho veces por debajo del tendido.

El bosque comenzó a tomar forma en la década del 60, la red de alta tensión se instaló en los 80 y el sendero recreativo se institucionalizó en los últimos años, cuando la municipalidad llevó infraestructura a los caminos agrestes que ya eran utilizados para realizar deportes. No se previó esta incompatibilidad que el mismo EPEN advierte con cartelería en varios puntos del recorrido, remarcando los peligros de las líneas.

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