La arteria, entre Grigera y Larroque, tiene el asfalto hundido y el bache se va agrandando con el paso del tiempo, según denunciaron vecinos a Info Región. Alertaron que el “temor más grande” es que hay un colegio en las inmediaciones y cualquier conductor puede protagonizar un accidente por querer “esquivar el pozo”.
Según indicó Javier, ese problema data desde hace tiempo, ya que esa calle “es muy transitada y no recibe el mantenimiento adecuado”. “No es posible que tengamos que andar esquivando baches como si la calle fuera un campo minado”, rechazó.
Y si bien admitió que “es verdad que hay otras calles en igual o peor estado”, el vecino de Banfield aclaró: “No por eso hay que acostumbrarse a vivir entre pozos llenos de agua”.
La arteria es muy transitada. Es que los vecinos destacan que la calle Tucumán es una “de las más directas para cruzar de norte a sur el barrio de Banfield, partiendo desde Lomas y llegando hasta Lanús, “ya que tiene pocas cortadas y es un camino muy directo”. “Es un buen trayecto porque podés prescindir del transitar por Santa Fe o por Pavón (por Hipólito Yrigoyen) y así esquivás mucho tráfico”, apuntó Javier.
Otro de los inconvenientes es que en esa cuadra hay asentado un colegio, al que asisten muchos chicos y, en los horarios picos, la calle está saturada de colectivos que los transportan hacia sus hogares. “No es que estemos en contra del colegio, sino que con tanto tránsito, sumado a los padres que vienen a buscar a sus chicos, provoca que la calle se deteriore cada vez más”. En ese sentido, Nora indicó que lo único que piden “es la repavimentación adecuada para que soporte semejante caudal de tránsito”.
Es que, según denuncian otros vecinos, la calle ya le realizaron algunos arreglos “cosméticos”, pero que pronto vuelven a relucir sus baches por el carácter precario del trabajo realizado. “Tiran un poco de brea, lo emparejan con una pala y eso es todo, después no es de extrañar que apenas pase un micro que lleva a los chicos al colegio los pozos vuelven a relucir”, se quejó Nora.
“En cualquier momento puede haber un grave accidente por un conductor que por querer esquivar un pozo puede llevarse puesto a cualquiera de los chicos que están abordando los micros escolares”, explicó Javier. “¿Es necesario a que pase algo como esto para que arreglen como tiene que ser la calle?”, se preguntó.
Como si esto fuera poco, los residentes de la zona pidieron también que se haga un control sobre las señalizaciones ubicadas a lo largo de la calle, ya que en la esquina con Larroque “cientos de chicos cruzan por dónde pueden ya que no hay una sola senda peatonal señalizada”, expresó indignada la mujer. Y completó: “Con un poco de pintura podemos hacer mucho, pero sobre todo si se respetan las señalizaciones ya algunos automovilistas parecen acostumbrados a no verlas”.
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