Los automóviles pasan a velocidades que superan los 100 km por hora por la avenida. Los chicos que viven del otro lado de la escuela, deben cruzar las dos manos de la ruta que están separadas por un guardarrail.
Esta situación afecta a la escuela primaria Constituyentes, enclavada sobre la colectora norte de la autovía, al lado de barrio José Hernández. Parte de la matrícula de la escuela vive del otro lado de la ruta, en la zona que se extiende detrás de la Escuela de Policía. Para cruzar, los niños deben esperar a veces varios minutos hasta que se produzca un blanco en el tránsito; y luego esperar otro tanto, sobre el guardarrail, para cruzar a la mano contraria. Muchas mamás que acompañan a los niños más pequeños a la escuela, deben cruzar la autovía con cochecitos de bebés. El peligro acecha no sólo a los niños de escuela primaria, sino también a jóvenes de secundaria, ya que por la tarde funciona en ese edificio la escuela Záccaro.
El reclamo hace años que se está haciendo desde la vecinal, inclusive desde gestiones anteriores a la actual. Pero no han tenido respuesta. Ahora, la presente comisión vecinal ha reeditado la solicitud, dado que “puede haber accidentes graves”, señaló.
Raúl Maccarone, miembro de la vecinal, explicó que los vecinos han dialogado con autoridades de Vialidad provincial acerca de la posibilidad de llevar adelante la obra: señaló que fue recibido por funcionarios, y “nos reconocieron que la obra del puente está aprobada” pero se ha evaluado como no necesaria. Al parecer, según Maccarone, las autoridades estarían considerando de baja prioridad la construcción del puente, dado que en otros puntos de la ciudad –avenida Circunvalación, por ejemplo–, la gente no estaría utilizando esta forma de cruzar, sino que optaría de todos modos por atravesar la ruta.
Pero la vecinal insiste con el caso de la escuela es diferente. El hecho es que, para llegar a la escuela con menor peligro, el vecino que vienen desde los barrios de detrás de la Escuela de Policía Salvador Maciá, debe hacer un rodeo de varias cuadras para pasar bajo el puente del Acceso Norte –que cruza por encima de Blas Parera– y luego ascender por la colectora Norte, hasta la escuela primaria. El problema es que esa colectora no tiene veredas ni banquinas, y tiene un tránsito de camiones intenso, ya que por ahí salen los vehículos cargados de arena que provienen de la Toma Nueva. Hileras de chicos caminando por la calle –cuando hay barro– y esquivando camiones no es un cuadro que genere en absoluto sensación de seguridad.
“Los chicos cruzan corriendo la Autovía, y a veces son los hermanitos más grandes quienes están a cargo de los más chiquitos. Es muy peligroso”, señaló una mamá consultada por El Diario.
La idea de los vecinos es que se levante un puente desde la escuela Constituyentes hasta la Escuela de Policía Salvador Maciá, y que pase por encima de la Avenida Uranga. Lo más conveniente –a criterio de los vecinos-sería que tenga barandas realizadas de modo que pueda verse quién está sobre el puente, para evitar situaciones de inseguridad.
Asimismo, una medida de seguridad adicional tendría que ver con cercar toda la zona del guardarrail, de modo que nadie pueda cruzar la calle sin pasar por el puente, una estrategia similar a la que se ha utilizado en Santa Fe en la Autovía de la RN 168, a la altura de barrio El Pozo y en la zona de Ciudad Universitaria. Allí, aunque algún apurado quiera cruzar la ruta campo traviesa, no puede, porque un alto alambre tejido le impide pasar a la otra mano. Sí o sí los vecinos y estudiantes deben subir al puente para llegar al otro lado.
Ofrecimiento del municipio
Si bien el municipio de Paraná no tiene jurisdicción sobre la autovía avenida Uranga, desde la Secretaría de Planificación municipal se expresó la disposición de las autoridades comunales a acompañar las gestiones de los vecinos ante los organismos a quienes corresponde la obra.
El secretario de Planificación comunal, Guillermo Federik, explicó que “ese sector es jurisdicción de Vialidad Nacional y va de la mano del Acceso Norte. El municipio no tiene jurisdicción ni potestad para llevar adelante una alternativa de esa naturaleza”, dijo. Sí ofreció el acompañamiento del municipio a los vecinos para “ante cualquier cuestión hacer los enlaces necesarios con Vialidad Nacional para la realización de la obra”. Señaló que en realidad la zona fue “siempre jurisdicción de Vialidad Provincial, pero con la obra de la autovía Acceso Norte, todo el corredor pasará a ser Ruta Nacional 168, y asumirá la jurisdicción nacional hasta el empalme con la ruta 12”, dijo.
“Si los vecinos hicieran la solicitud, la evaluaremos y direccionaremos cualquier solución con las autoridades provinciales o nacionales. Pues hoy la obra la tiene Vialidad Provincial, pero va a ser transferida, una vez terminada, a la Nación. Por eso no tenemos jurisdicción municipal para definir una obra de atravesamiento de esa calle”, finalizó diciendo Federik
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