Solicitan a los legisladores nacionales por Misiones a que gestionen modificaciones en el Código Procesal de la Nación, a los fines de elevar las penas previstas para el abigateo
El pedido impulsado por el presidente del bloque del Frente Renovador, Eduardo Morales Lezica, fue sancionado en la sesión del jueves pasado con el voto de los 39 diputados presentes.
La solicitud concreta apunta a la modificación de los artículos 167 y 167, del Código Penal de la Nación, los cuales establecen una pena mínima de dos años y una pena máxima de presión de hasta diez.
Si bien Morales Lezica recuerda que en materia normativa el Código Procesal Penal de la provincia, en su artículo 302, establece una restricción en la posibilidad de excarcelación de las personas acusadas por el delito de abigateo, considera necesario igualmente avanzar con penas más duras.
El legislador asegura que el abigeato es uno de los delitos que más daños ha causado a la economía de muchas provincias, principalmente a las provincias de la región noroeste del país y aquellas que son fronterizas. Señala, asimismo, que en los últimos años, debido al alto valor que ha adquirido la carne y sumado a las organizaciones de distintas bandas, el abigeato en las estadísticas de delitos figura en uno de los primeros lugares seguido por el homicidio, hurto y abusos sexuales.
“Estamos frente a un delito que lesiona la propiedad del productor, pero que conlleva una serie de delitos conexos que atentan contra distintos bienes jurídicos, ya que con el robo de ganado se genera un sistema de comercialización que evita la cadena de intermediación, control y procesamiento; generando evasión fiscal, violación a leyes ambientales, peligro para la salud pública y competencia desleal, llegando al consumidor final un producto que no ha pasado por los controles bromatológicos y sanitarios correspondientes”, denunció.
En lo que respecta a Misiones, el diputado sostiene que “el abigeato perjudica a la mayoría de los productores ganaderos por igual, ocasionando grandes pérdidas para los mismos y sus familias, obligándolos en algunos casos a dejar la actividad ganadera”.
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