Habitantes del sector insisten con la urgente desobstrucción de conductos que provocan el ingreso de agua en casas y comercios de la zona.
Los habitantes de ese sector de la ciudad explicaron que a través de una simple gestión particular con Vialidad Nacional consiguieron que la repavimentación de la ruta nacional Nº 188 no elevara el nivel de la cinta asfáltica para no agravar la situación, pero señalan que no han tenido respuestas por parte del Municipio en cuanto la limpieza de los entubados, que son causantes del mayor inconveniente.
Walter Servidía, vecino del sector e integrante de la Comisión de Seguimiento de Obras Pluviales de Pergamino (Cosopper) explicó que “el problema de la repavimentación de la ruta Nº 188 es que veíamos que a la altura del barrio Luar Kayad tenía unos 10 centímetros por encima del nivel actual y si en el casco urbano se mantenía el desnivel iba a agravar la situación de anegamientos en las calles 6 y 4 y las arterias Jujuy, Catamarca y San Luis”. Servidía indicó que “los desagües son insuficientes y no se limpian, por lo que las calles se llenan de agua y en algunos casos ingresa a las casas y comercios. Nosotros veíamos que si elevaban la ruta 10 centímetros iba a funcionar como un dique de contención porque el agua baja de las zonas altas del barrio Parque General San Martín y La Amalia hacia el arroyo Chu-chú por la superficie y se encuentra con la ruta”.
Informe
A raíz de esta situación, los vecinos damnificados elaboraron un informe en el que manifestaban su preocupación por el avance de la obra, adjuntando fotos de los anegamientos y un plano del Instituto Nacional del Agua (INA) que grafica el problema mencionado.
“El 17 de junio enviamos el informe a Vialidad, pero al ver que la obra seguía avanzando y no teníamos noticias, fuimos hasta donde estaban trabajando los obreros y pedí hablar con el encargado, que me explicó que habían tenido una última orden de raspar cinco centímetros y colocar diez a partir de la zona del Club de Viajantes hasta el casco céntrico. Le pregunté al encargado quién era su superior y le pedí el número de teléfono celular, entonces llamé al ingeniero y me confirmó que le habían dicho que no se podía elevar el nivel de la ruta por una orden de Vialidad Nacional. Le pedí al ingeniero el número de teléfono del funcionario y lo llamé. Para sorpresa nuestra, esta persona se encontraba en su escritorio con la carpeta que le habíamos enviado y me dijo que se la habían entregado para que evaluara el problema. Lo concreto es que no nos van a aliviar el problema pero tampoco lo van a agravar. Finalmente se resolvió quitar diez centímetros de capa asfáltica y colocar otros diez, lo cual ya puede verse desde la intersección con avenida Drago”, explicó Servidía.
Los vecinos afectados por la problemática se mostraron satisfechos de haber logrado, a través de una gestión propia, una respuesta de parte de Vialidad Nacional, pero tienen pensado volver a hablar con el funcionario “respecto de algunos entubados existentes entre calle 4 y 6 y otro en el puente del ferrocarril que pasan por debajo de la ruta y que trasladan el agua del lado este hacia el arroyo Chu-chú, para ver si Vialidad puede hacer la limpieza”.
Entubado obstruido
Una de las principales causas de anegamiento en la zona indicada es la existencia de un desagüe de un metro por un metro y medio entre calles 4 y 6, que atraviesa la ruta de este a oeste, el cual está obstruido y no permite que el agua baje hacia el arroyo Chu-chú. “Cuando limpiaron el entubado hace unos 12 años, recuerdo que hubo lluvias de 75 milímetros en menos de una hora y se juntaba un poco de agua en la esquina, pero luego escurría rápidamente, ahora llueven 30 milímetros de golpe, se llena de agua y vemos que baja muy lentamente”, señaló Servidía.
En este sentido, Hussen agregó que los conductos que existen, más allá de que algunos son insuficientes, deberían estar funcionando a pleno. El Municipio debería empezar a pensar en comprar un camión desobstructor, no solamente para resolver este problema, sino que vamos a tener conductos nuevos por las obras que se van a realizar y junto a los que ya existen van a requerir un adecuado mantenimiento”.
Molestos por la falta de soluciones a una problemática seria, el vecino explicó que han recorrido la zona con distintos funcionarios, que han participado de varias reuniones y “no nos dicen que no pero tampoco lo limpian. Vemos que hay una negación a limpiar los desagües. Además hay que mencionar que estos problemas se producen con el arroyo Chu-chú vacío, imagínense si este se encuentra con agua. Por eso el reclamo lo estamos haciendo en una época en la que no llueve y se puede trabajar”.
Los vecinos concluyen en que “una simple gestión ante Vialidad Nacional dio sus resultados, mientras que en las gestiones con el Municipio no hemos logrado respuestas”.
Comentá la nota