Reclaman justicia por la muerte de Ismael Sosa

Reclaman justicia por la muerte de Ismael Sosa

Una ruidosa manifestación esperó a De la Sota en las afueras de la Legislatura para reclamarle por lo que consideran un nuevo caso de violencia policial.

 

Familiares y amigos de víctimas de casos de gatillo fácil manifestaron ayer en las inmediaciones de la Legislatura para pedir el esclarecimiento de la muerte de Ismael Sosa, seguidor de La Renga, oriundo de Merlo, provincia de Buenos Aires, cuyo cuerpo apareció en el lago de Embalse de Río Tercero.

Ayer al mediodía, mientras el gobernador José Manuel de la Sota inauguraba el período de sesiones ordinarias 2015 de la Unicameral, a pocas cuadras, en la esquina de Colón y General Paz, se congregaron militantes de la Coordinadora de Familiares de Víctimas de Gatillo Fácil y del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) para denunciar el “silencio oficial” ante hechos que involucrarían a la Policía provincial.

«Esta nueva muerte (por la de Sosa) es producto de la política de persecución y criminalización de la juventud impulsada desde el gobierno de De la Sota, con su Código de Faltas y con su nueva versión, aún más represiva, que intentará sancionar durante este mes: el Código de Convivencia», dijeron desde la Coordinadora de Familiares de Víctimas, mediante un comunicado.

Como consecuencia, los manifestantes pidieron que se castigue “a los responsables» de la muerte de Sosa y de «los jóvenes caídos por casos de gatillo fácil y de represión policial, en la provincia de Córdoba”.

El viernes pasado, Juan Borghi, abogado de la madre de Ismael Sosa, había asegurado que existen testimonios de personas que dicen haber visto al joven, junto a autoridades policiales, antes de su desaparición. No obstante el letrado aclaró que «aún es prematuro hablar de responsabilidades ya que existe secreto de sumario (en la causa)».

Por su parte, el hermano de Ismael, Facundo, viajó a esta provincia para buscarlo pero aseguró que nadie le dio una respuesta. «Yo lo fui a buscar, pero nadie me dio una respuesta, y eso me indigna más, me di cuenta en sus caras que sabían de quién les estaba hablando», dijo en alusión a los policías que lo atendieron en Villa Rumipal.

A través de su cuenta en Facebook, la madre de la víctima, Nancy Sosa, aseguró que lo que más necesita «son testigos que confirmen si vieron a mi hijo y como estaba, y también de cómo estaba armado el operativo ese día, necesito mucho eso».

Por su parte, el Movimiento Sur y Jóvenes de Pie, expresaron mediante un comunicado la consigna: “Los jóvenes no somos peligrosos, estamos en peligro”. El comunicado sostiene: “Hace ya tiempo es cotidiano transitar por nuestra provincia y encontrarse con los mismos escenarios, las cuadras repletas de pibes contra móviles policiales en las esquinas, documentos varios para poder entrar al ‘centro’, persecuciones al estilo Hollywood».

Sosa fue visto con vida por última vez el sábado 24 de enero, antes de un recital del grupo La Renga en Villa Rumipal, organizado por José Palazzo, cuando caminaba detrás de su novia, luego de cruzar el primer control de ingreso al recital. En un momento dado, la novia se dio vuelta y ya no lo vio, por lo que comenzó a buscarlo en los alrededores y luego en hospitales de la zona, para finalmente radicar una denuncia policial.

El lunes pasado, el cuerpo del joven Sosa apareció flotando en el embalse de Río Tercero, a unos 500 metros de la costa del club Náutico Caza y Pesca de Hernando, con un avanzado estado descomposición. La Justicia investiga las causas y situación de su deceso.

Según la Coordinadora Antirrepresiva de Córdoba, durante 2014 se han registrado nueve casos de jóvenes muertes por casos de «gatillo fácil».

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